viernes, 3 de marzo de 2017

MATERIALISMO HISTORICO CAPITULO X


 
EL MATERIALISMO HISTORICO. CAPITULO X
 


LA CONCIENCIA SOCIAL Y SU PAPEL EN EL
DESARROLLO DE LA SOCIEDAD



En las relaciones materiales, económicas de los hombres constituyen la base del desarrollo social. Sin embargo para comprender este desarrollo no es suficiente conocer únicamente los factores económicos. Además de la actividad productiva de los hombres, la sociedad tiene también vida espiritual. Los hombres se rigen por determinadas ideas políticas y morales, tiene teorías científicas, opiniones artísticas, etc. Por su origen e importancia, todas ellas presentan carácter social y pertenecen al dominio de la conciencia social.

La conciencia social es de gran importancia en el desarrollo histórico. Por eso, para formar una idea más completa de la sociedad, debe uno aclarar qué es conciencia social, cuál su origen y qué papel desempeña en la vid social.


LA CONCIENCIA SOCIAL, REFLEJO DE LA EXISTENCIA SOCIAL

Esencia y origen de la conciencia social



La conciencia social es un conjunto de ideas, teorías y opiniones que reflejan la existencia social del hombre. Ésta es multiforme y compleja, y por tanto, también compleja y multiforme la conciencia social. Las ideas políticas y jurídicas, la moral, el arte, la ciencia, la filosofía y la religión son distintas formas de conciencia social. Cada una tiene un origen y desarrollo peculiar y refleja distintos aspectos de la existencia social. Son también distintas las tareas que cumplen.

El idealismo no puede resolver acertadamente el problema que tratamos, pues considera que las ideas determinan toda la marcha del desarrollo social, y eso no corresponde a la realidad.

Sólo el materialismo histórico, tras resolver acertadamente el problema fundamental de la filosofía aplicado a la sociedad, ha mostrado que la conciencia de los hombres es producto de su existencia social. Precisamente en la existencia social —en la actividad material, de producción de los hombres— se debe buscar la fuente de sus ideas, teoría y opiniones. La historia de la sociedad demuestra que con el cambio de existencia de los hombres se modifica también su conciencia, desaparecen las ideas viejas y surgen otras, correspondientes a las nuevas condiciones y demandas sociales. Así, con la victoria del socialismo, ha cambiado radicalmente a existencia humana: la propiedad socialista ha sucedido a la privada, capitalista. Congruentemente con ello han cambiado también las ideas y opiniones de los hombres. Por ejemplo, en lugar del individualismo, que constituye la piedra angular de la moral capitalista, se ha afianzado el principio de colectivismo, que es la base de la moral comunista.

Del mismo modo, al analizar cualquier otra forma de conciencia social, veremos que estás en la vida natural de la sociedad.


Carácter de clase de la ideología
 


Cualquiera sea la forma en que la conciencia social se manifieste en la sociedad de clases, adquiere necesariamente carácter de clase. El conjunto de opiniones políticas, jurídicas, morales, artísticas, etc., de una clase determinada constituye su ideología.

¿Cómo explicar el carácter de clase de la ideología? ¿Por qué cada clase crea la suya, inherente a ella sola? Esto explica porque las clases de la sociedad antagónica ocupan una posición muy desigual y se propone distintos fines y tareas sociales. Mediante un sistema determinado de opiniones, una clase expresa y fundamenta su posición en la sociedad, defiende sus intereses, procura alcanzar los fines que persigue y resolver las tareas que tiene planteadas. Así la burguesía defiende los intereses de la burguesía y aspira a fundamentar la eternidad de los principios de la propiedad privada capitalista y la explotación. El proletariado, en cambio, está llamado a derrocar el capitalismo y construir el socialismo y el comunismo: la sociedad sin clases ni explotación. Con este objeto le hace falta una ideología socialista, cualitativamente nueva.

Así, pues, en la sociedad dividida en clases hostiles no puede haber una ideología única. En ella existen necesariamente tanto la ideología de la clase explotadora como la de la explotada, predominado la de aquella que ejerce el dominio económico y político. La encarnizada lucha ideológica que, como sabemos, es una forma de la lucha de clases, acompaña invariablemente a la sociedad de clases antagónicas.

Si la ideología presenta siempre un carácter de clase, cabe preguntar ¿puede ser verdadera como tal? ¿No reflejará la realidad deformada para complacer los intereses de clase? Los revisionistas consideran que la ideología y la verdad son incompatibles, que en la ideología y la verdad se sacrifica a los intereses de tal o cual clase. . El marxismo exige que la ideología se enfoque de manera concreta e histórica y se vea lo intereses de qué clase. —progresista reaccionaria—. Si una clase desempeña un papel progresista en el proceso histórico-social, si sus intereses coinciden con el desarrollo de la realidad objetiva, su ideología contiene la verdad. Pero en cuanto una clase agota su papel progresista y sus intereses entran en contradicción con la marcha real del desarrollo, su ideología deja de ser verdadera y comienza a tergiversar la realidad a favor de los intereses de clase.

Tomemos, por ejemplo, la ideología burguesa. Mientras la burguesía luchó contra el feudalismo, su ideología reflejó cierta certidumbre. Pero cuando la burguesía obtuvo el poder, agotó sus posibilidades progresistas y se convirtió en freno de desarrollo social, la ideología burguesa perdió su capacidad de reflejar adecuadamente la realidad 1. "Los investigadores desinteresados fueron sustituidos por espadachines a sueldo —dice Marx— 2 y los estudios científicos imparciales dejaron el puesto a la conciencia turbia y a las perversas intenciones de de la apologética 3.
 

1 La ideología burguesía no ha perdido la capacidad de reflejar adecuadamente la realidad. Todo lo contrario, una vez obtuvo en poder, freno el desarrollo social y el avance de artesanos y campesinos, que ayudaron ha echar abajo el régimen feudalista, aferrándose adecuadamente a su propia realidad: la de explotadores. (ARP)

2 C. Marx, El Capital, t. I, ed. cit., Pág. 11 (Ed.)

3 Parte de la teología que pretende defender racional e históricamente los dogmas de la fe cristiana. (ARP)


Científica y verdadera hasta el fin es la ideología marxista-leninista. Los intereses de la cales obrera y la marcha objetiva de la historia siempre coinciden, y por eso la veracidad de la ideología marxista-leninista se conserva en todas las etapas de su desarrollo.


Independencia relativa del desarrollo de la conciencia


Hemos visto que la existencia social de los hombres, su actividad material de producción determina su conciencia social. Pero ésta tiene también una independencia relativa en su desarrollo. ¿En qué se manifiesta pues, y de qué manera?

La independencia relativa del desarrollo de la conciencia social consiste en que puede atrasarse o adelantarse con respecto a la existencia social, en que tiene continuidad en su desarrollo y asimismo en que no se muestra pasiva con a la existencia, sino que influye activamente en ellas.

El atraso de la conciencia social con respecto a la existencia social se explica porque primero cambia la existencia de los seres y luego su conciencia. Esta circunstancia está condicionada también por la gran vitalidad que tienen ideas y opiniones viejas. Esta vitalidad no es casual: las clases dominantes emplean todos los medios para que su ideología impregne el cuerpo y el alma de todos los miembros de la sociedad. La burguesía imperialista contemporánea, por ejemplo, emplea todo el arsenal de influencia ideológica (prensa, radio, televisión, etc.) para emponzoñar a conciencia de los trabajadores y desarmarlos ideológicamente. Por eso, con la victoria del nuevo régimen, la conciencia de algunas personas aún mantiene durante mucho tiempo reminiscencias de la vieja ideología 4.
 

4 El problema de estas reminiscencias de la ideología burguesa perdurará durante bastantes generaciones. La complicación estriba que es un problema de concienciación, sobre todo de clase, y esta está bastante alejada de la mayoría de de los seres humanos, por su escasa formación cultura y desidia en no querer, saber o poder de concienciarse. (ARP)


Sin embargo, en determinadas condiciones, la conciencia también puede adelantarse. El correcto análisis de las leyes de la sociedad, que pone de manifiesto las tendencias generales del desarrollo social, permite que el hombre pueda prever el futuro, es decir, crear teorías que se adelanten considerablemente a su tiempo y señalen a la humanidad las vías de su desarrollo. La teoría marxista del comunismo científico es un magnífico modelo de previsión de los acontecimientos sociales.

Importante manifestación de la independencia relativa de la conciencia social es la continuidad en el desarrollo de la ideología. Al crear la suya, la nueva clase no renuncia a las conquista del pensamiento humano del pasado, sino que las adopta y pone a su servicio.

La continuidad del desarrollo de las ideas tiene inmensa importancia para la vida social. Si los hombres no pudieran aprovechar las conquistas de la cultura espiritual del pasado, tendrían que empezarlo todo desde el principio: descubrir leyes hace tiempo descubiertas, inventar de nuevo máquinas y mecanismos, etc. Merced a la continuidad eso no ocurre. Eximido el titánico trabajo ejecutados por las generaciones anteriores, los hombres tienen la posibilidad de procurar la obra de sus antepasados, desarrollar y perfeccionar sus adelantos y elevarlos a un grado más alto.

Cada clase tiene distinta actitud con la herencia ideológica del pasado. Las clases reaccionarias toman del pasado las ideas reaccionarias y las adaptan a las nuevas condiciones históricas, a sus propios intereses. Los ideólogos del imperialismo, por ejemplo, aprovechan la escolástica 5 y el misticismo medievales, así como los sistemas idealistas, y religiosos de distinto género, para esclavizar espiritualmente a los trabajadores.


5 Movimiento filosófico y teológico que intentó utilizar la razón, en particular la filosofía de Aristóteles, para comprender el contenido sobrenatural de la revelación cristiana. Teoría muy trabajada, sin crítica interna, que resulta conservadora y sin ideas renovadoras (ARP)


Las clases avanzadas, revolucionarias, toman la herencia ideológica del pasado lo que no ha perdido su importancia positiva y puede servir al desarrollo progresista de la sociedad.
 


PAPEL ACTIVO DE LAS IDEAS EN EL DESARROLLO SOCIAL



Al mismo tiempo la prioridad de la existencia social con relación a la conciencia social, el materialismo histórico reconoce también el papel activo de las ideas en el desarrollo de la sociedad. En cualquier esfera de la vida de la sociedad los hombres siempre obran concientemente y, por eso, sus ideas, opiniones y teorías, que impregnan todos los aspectos de la vida social, ejerce gran influencia en ella. La actividad de las ideas sociales se revela en que sirven a los hombres de guía para la acción, los agrupa y orientan para resolver las diversas tareas.

Las ideas desempeñan un papel doble: pueden contribuir al desarrollo de la sociedad o frenarlo. El papel de las ideas se determina por la clase, progresista o reaccionaria, a que pertenecen, por el modo en que reflejan las demandas de la vida material de la sociedad y por el grado en que corresponden a los intereses de las masas populares.

En el desarrollo de la sociedad pueden tener significado progresista únicamente las ideas que expresan los intereses de las clases avanzadas, de las masas populares que responden a las demandas del desarrollo de la producción material, contribuyen al derrocamiento del viejo régimen social y a la instauración del nuevo.

Sin embargo, por nuevas y progresistas que sean las ideas, no pueden derrocar por sí solas el viejo régimen social y crear otro nuevo. Par que se conviertan en una fuerza material es preciso que se prendan en las masas. Sólo éstas, son ideas de vanguardia asimiladas, contribuyen la fuerza capaz de resolver las tareas que han madurado.

La idea del comunismo científico es la más progresista que conoce el mundo. Su fuerza vital reside en que se basa en la consideración de las leyes objetivas del desarrollo social, responden a las demandas imperiosas de la vida material de la sociedad y de los intereses de millones de trabajadores. Por eso la idea del comunismo científico es una fuerza material que transforma el mundo. Fue la que inspiró a la clase obrera rusa que, en alianza con los campesinos pobres y dirigidos por el Partido Comunista, llevó a cabo la revolución de Octubre. Ha servido al Pueblo soviético en su heroica lucha por el socialismo y ahora le ilumina el camino del futuro comunista. Esta idea atrae cada vez más a los hombres sencillos de todo el mundo. Ayuda a los trabajadores de todos los países capitalistas a luchar contra las fuerzas imperialistas reaccionarias, y allí donde el capitalismo ha sido derrocado, a construir con éxito el socialismo.

En cambio, las ideas atrasadas, que tergiversan la realidad y sirven a los intereses de las clases reaccionarias, frenan el desarrollo de la sociedad. Tales son, por ejemplo, las de la moderna burguesía reaccionaria.

De lo expuesto se infiere que las ideas sociales tienen gran importancia en la vida de la humanidad. Por eso en la actividad práctica no sólo es importante considerar el papel determinante de la existencia social, sino tener en cuenta la activa incidencia de las ideas en el desarrollo de la sociedad.



IDEAS POLÍTICAS Y JURIDICAS

Política y economía


Las relaciones políticas son, ante todo, las existentes entre las clases por el poder, por la dominación en la sociedad. Además, pertenece a la esfera de la política las relaciones existentes entre los Estados y las naciones. La política surgió con las clases, la lucha de clases y el Estado. Al expresarse en la actividad del Estado, la política representa la tendencia principal de esta actividad.

Como la relación entre las clases, la política es producto de la estructura económica de la sociedad, de su base. Al descubrir su origen y su ligazón indisoluble con la estructura económica de la sociedad, Lenin la definió como la expresión concentrada de la economía, su generalización y culdminacion. Es en la política donde los intereses económicos de las clases encuentran su expresión más completa y multilateral.

Sin embargo, nacida de la economía, la política ejerce a su vez enorme influencia en la economía y en toda la marcha del desarrollo social. El proceso económico prepara la trasformación del régimen; no obstante, esta trasformación es resultado de la actividad conciente del pueblo, que está encauzado por la política. Al tener en cuenta el gran papel de la política en la vida y desarrollo de la sociedad, Lenin consideraba que ella tiene prioridad sobre la economía. Esto significa que la solución de las tareas económicas, de producción, se debe enfocar desde un punto de vista político, de clase. "Sin un enfoque político adecuado —escribió Lenin—, la clase dada no mantendrá su dominación, y por consiguiente, tan poco podrá resolver su tarea de producción. 6


6 V.I. Lenin, Obras Completas, t. XXXII, ed, cit., pág. 76. (Ed.)

El enfoque político, de clase, es un rasgo distintivo del Partido Comunista de la Unión Soviética y de todos los partidos comunistas y obreros hermanos. Para resolver cualquier cuestión económica y de organización, el Partido Comunista siempre parte de los intereses de la clase obrera, de los trabajadores. Medidas tan importantes de reestructuración de la economía de la URSS en el plano socialista, como la industrialización del país y la colectivización de la agricultura estuvieron dictados por los intereses de la clase obrera, de todo el pueblo soviético.



Las ideas políticas y su importancia



Las ideas y opiniones políticas de los hombres están estrechamente ligadas a la política. Si la política caracteriza las relaciones de las clases, naciones y Estados, las ideas políticas reflejan y fundamentan estas relaciones. Concierne al dominio de las ideas políticas las opiniones de una u otra clase sobre la lucha de clases y la revolución, el régimen social y estatal, sobre las relaciones entre las naciones y los Estados y sobre las cuestiones de la guerra y la paz. Estas opiniones se ponen en práctica en la lucha directa de las clases, en la actividad del Estado, de los políticos y de otras instituciones y organizaciones políticas.

Las ideas políticas están expresadas en las constituciones de los Estados, en los programas y declaraciones de los partidos y otras organizaciones políticas, en obras teóricas especiales, y en otros documentos.

En la sociedad de clases antagónicas el carácter de las ideas depende de los intereses de clase que expresen. La clase explotadora aspira a fundamentar su posición dominante y afianzar su base económica mediante ideas políticas. Eso determina el carácter de sus ideas. Por lo que respecta a la clase explotada en sus ideas políticas fundamentan la necesidad de derrocar el régimen explotador y crear una nueva sociedad. La ideología política de los explotados es la de la lucha revolucionarias, la de la destrucción de lo viejo y la creación de lo nuevo.

Actualmente lucha en el mundo dos ideologías políticas opuestas: la ideología de la clase obrera y la de la burguesía. La de la clase obrera es la ideología del internacionalismo proletario, la amistad de los trabadores de todos los países y la unidad y colaboración de todas las fuerzas progresistas en la lucha común por la paz, la democracia y el socialismo. Se expresa de la manera más completa y multilateral en la teoría marxista-leninista, en los programas de los partidos comunistas y en las constituciones de los países socialistas. Esta ideología fundamenta la lucha de clase de los obreros y de todos los trabajadores contra la burguesía, sí como la necesidad de la victoria del socialismo y el comunismo. Sirve a la clase obrera y su partido de guía para la lucha política, forma superior de la lucha de clase del proletariado.

La política y las ideas políticas de la clase obrera son verdaderamente científicas. Se basan el conocimiento de las leyes del desarrollo social y corresponde plenamente a los intereses de las masas populares. Su fuerza y vitalidad son demostradas por la experiencia histórica y los inmensos éxitos alcanzados por el movimiento comunista mundial.

A ellas se oponen las ideas políticas de la burguesía imperialista, cuyo fin es consagrar y conservar eternamente la esclavitud asalariada capitalista. Con estas ideas se intentan fundamentar la política del sometimiento de la clase obrera y de las fuerzas democráticas dentro de cada país, la política de opresión nacional y preparación de la nueva guerra mundial.

Las ideas políticas de la moderna burguesía reaccionaria carecen de bases científicas. Contradicen a las leyes objetivas de la sociedad, a los intereses del pueblo y por tanto, están condenadas a un fracaso inevitable. Así fue como fracasó la idea hitleriana del dominio mundial y se está viniendo abajo la ideología y la política del colonialismo, fracasará también todas las demás ideas reaccionarias de la burguesía imperialista contemporáneas.

La política y las ideas políticas son la forma de la conciencia social que están más próximas a la base económica. Influyen en la base y en toda la marcha del desarrollo social a través de la actividad del Estado, de los partidos y de otras organizaciones políticas. Además, influyen de manera particularmente activa en el desarrollo de todas las otras de conciencia social: el derecho, la moral, el arte, la religión, la filosofía y la ciencia. Están presentes en todas estas formas de conciencia social, les imprime una orientación de clase y las obliga a servir a los fines de una clase determinada.


El derecho y las ideas jurídicas


Además de las relaciones políticas, en la sociedad existen también relaciones jurídicas reguladas por el derecho. Derecho es el conjunto de normas y reglas de conducta obligatorias en la sociedad. Estas normas están expresadas en las respectivas leyes jurídicas que el Estado salvaguarda con todos sus numerosos instrumentos de coacción y educación.

Al igual que la política, el derecho surgió con la aparición de las clases y el Estado. Es la voluntad de la clase dominante erigida en leyes y defiende sus intereses políticos y económicos.

La historia de la sociedad de clases antagónicas ha conocido el derecho esclavista, el feudal y el capitalista, cada uno de los cuales sirvió a los explotadores en su lucha contra los explotados. Sólo el derecho socialista expresa los intereses de las masas trabajadoras y es un derecho auténticamente popular.

De las relaciones jurídicas de los hombres se deben distinguir sus ideas y opiniones jurídicas que caracterizan su actitud para con el derecho de determina sociedad, así como sus conceptos de lo legítimo e ilegítimo, de lo obligatorio, aplicado a los hombres, los Estados y las naciones.

Las ideas y opiniones jurídicas tienen carácter de clase y expresan los intereses de cada una. En la sociedad de clases antagónicas dominan las ideas jurídicas de la clase explotadora. Para imponer su voluntad a otras, la clase dominante no sólo utiliza el aparato del Estado, sino también las ideas jurídicas. Por medio de éstas aspira a fundamentar el derecho que ha establecido, ocultar su carácter de clase y hacerlo pasar por derecho de todo el pueblo, por la revelación de justicia y el bien.

Tomemos, por ejemplo, la sociedad capitalista. En ella existe el sistema del derecho burgués, fundamentado por las ideas jurídicas de la burguesía. El fin de estas ideas es demostrar que en la sociedad no puede haber un derecho más justo que el burgués, que ese derecho es la encarnación de la democracia, que el tribunal burgués es imparcial, etc. En realidad, el derecho burgués defiende la propiedad capitalista y sirve para justificar la explotación y reprimir a todas las fuerzas progresistas.

Con la aparición del Estado socialista surge el derecho socialista, el primer de la historia que excluye la desigualdad de clase de los hombres.

El derecho socialista y las ideas jurídicas que lo fundamentan se distinguen radicalmente del derecho y las ideas jurídicas de las sociedades de clases antagónicas. Expresan los intereses del todo el pueblo, defienden y fortalecen la base económica del socialismo —la propiedad socialista—, educan a los hombres soviéticos en el espíritu de la observancia de las leyes y cumplimiento concienzudo de sus obligaciones. El régimen socialita es incompatible con el incumplimiento de las leyes y con el desprecio a los intereses del individuo, y por eso el Estado soviético y el Partido comunista refuerzan continuamente las leyes socialistas y son intolerantes con el intento de vulnerarlas.

La leyes jurídicas de la sociedad socialista responden por completo a los intereses de las masas populares, de los trabajadores, y por eso la mayoría absoluta de los ciudadanos soviéticos las cumple conciente y voluntariamente, y el Estado aplica medidas coercitivas sólo a los infractores contumaces del orden público, a los ladrones de la propiedad social y otros delincuentes.

A medida que se avanza hacia el comunismo, el papel del Estado como fuerza coercitiva del cumplimiento de las leyes irá disminuyendo cada vez más, y sus funciones de salvaguarda del orden jurídico socialista, irán pasando paulatinamente a las organizaciones sociales. Con la particularidad de que la tarea de las organizaciones sociales no estriba tanto en describir la infracción y castigar el delito como en evitarlos, enseñando a los soviéticos a respetar las leyes y cumplir concientemente sus preceptos.

En lo sucesivo, el nivel cultural de los trabajadores, su conciencia y organización, se crearán todas las condiciones necesarias para acabar definitivamente con la trasgresión de las leyes y sustituir enteramente las medidas de castigo penal por medio de influencia y educación social. Cuando el comunismo venza por completo, desaparecerá la necesidad del derecho. Se producirá una unión orgánica de los derechos con las obligaciones en normas únicas de convivencia comunista.


4. LA MORAL

Esencia de la moral y lugar que ocupa en la vida social


La moral es un conjunto de normas y reglas de conducta de los hombres en la sociedad, que caracteriza sus opiniones de la justicia y la injusticia, del bien y del mal, del honor y el deshonor, etc. A diferencia de las jurídicas, las normas y reglas de la moral no están prescritas en leyes, sino que se mantienen por la fuerza de la opinión pública, las costumbres, usos y educación, por la fuerza de los estímulos internos del hombre. Determinan la actitud del individuo para con la sociedad, los pueblos de otros países, la familia y otras personas.

La moral se formó juntamente con la sociedad humana. La sociedad siempre impone a sus miembros determinados mandatos que se expresan en normas de moral. Estas normas no son eternas. Cambian con el desarrollo de la sociedad bajo la influencia de los cambios operados en la producción y, ante todo, en las relaciones de producción. En el régimen primitivo las normas de la moral eran iguales para todos los miembros de la sociedad. Con el surgimiento de las clases empezaron a expresar los intereses de una u otra clase. La moral adquirió carácter de clase. En la sociedad dividida en clases antagónicas existe la moral de los explotadores y la de los explotados, prevaleciendo la de la clase dominante. En el régimen esclavista domina la moral de los esclavistas; en la sociedad feudal, la de los señores feudales, en la burguesa, la moral de los capitalistas. Se le imponen las normas y los principios morales de los esclavos, los campesinos y los proletarios.

La moral, que es uno de los elementos de la superestructura, influye en todos los aspectos de la vida de la sociedad. En la economía lo hace por medio de la actitud de los hombres ante el trabajo y la propiedad. La moral comunista, por ejemplo, al declarar la propiedad socialista sagrada e inviolable, custodia la base económica del socialismo. La moral también está directamente relacionada con la política; cualquier acto político tiene su calificación moral. Recibe el beneplácito o repulsa de los miembros de la sociedad. Es natural que el beneplácito moral dado a tal o cual acto político por las masas populares supone un importante factor de su éxito. Así los éxitos de la política de paz que aplica el Estado soviético se aplican en gran parte por el apoyo moral de los pueblos de todos los países, de toda la humanidad avanzada.

Actualmente, en la sociedad se enfrentan dos morales: la comunista y la burguesa. ¿Cuál es la esencia de una y otra, qué tareas sociales afrontan? La moral burguesa desempeña un papel reaccionario en el desarrollo de la sociedad. Su principal misión social consiste en conservar la base de las bases del capitalismo: la propiedad privada 7 y la explotación. A estos mismos fines sirve también, en esencia, la moral religiosa. Al predicar el amor a los semejantes y la no resistencia al mal y la violencia en el capitalismo, aparta a los trabajadores de la lucha contra los explotadores y los consuela con promesas irrealízales de una vida paradisíaca, que dicen espera al hombre después de su muerte como recompensa por su docilidad y paciencia.


7 Hay que remarcar una vez más, que la propiedad privada, en estos casos, se refiere a la propiedad privada de los medios de producción, no a los bienes privativos de cada individuo, como: coche, habitáculo, etc. (ARP)


La moral burguesa se distingue por el dominio de la propiedad privada capitalista 8, que divide a los hombres, los hace enemigos y competidores en la lucha por lo más sagrado del capital: la ganancia. En su ansia de obtener beneficios, el capitalismo infringe todas las normas de moral humana, le es completamente indiferente el destino de las personas que lo rodea, el de su país y el de toda la sociedad. Pone sus intereses egoístas por encima de todo. El principio fundamental de la moral burguesa es el individualismo extremo. "El hombre es un lobo para el hombre". "Cada cual para sí y Dios para todos", son las reglas éticas que sanciona la moral burguesa. Y no pueden ser otras las reglas de una sociedad en la que domina la propiedad privada, en la que el dinero es la medida suprema de la moral 9 en la que todo se vende y se compra: el amor y la honra, la dignidad y la conciencia del hombre. "La esencia de la moral de la sociedad burguesa es espíritu de individualismo, egoísmo personal, afán de lucro, hostilidad y competencia —dice Jruschov—. La explotación del hombre por el hombre, sobre lo que se levanta la sociedad burguesa, es la vulneración más grosera de la moral"

8 Ver nota 7 (ARP)

9 Es la esencia del capitalismo imperialista. Es decir, es el tótem de los chamanes y el moderno becerro de oro bíblico (ARP)



Código moral del constructor del comunismo


La moral comunista expresa los intereses de la mayoría absoluta de los miembros de la sociedad: los intereses e ideales de todos los trabadores.

Incluye preceptos morales, propios de toda la humanidad y elaborados por las masas populares en su lucha contra los explotadores y las faltas a la moral. Cuéntense entre ellos, por ejemplo, las exigencias elementales de la conducta humana: audacia y honradez, respeto a los mayores, aversión al afán de lucro, a la envidia, etc. La moral de la clase obrera tiene particular importancia en el desarrollo moral de la sociedad y en la formación de las normas y mandamientos de la moral comunista.

La moral comunista apareció ya en el capitalismo, donde expresa la protesta del proletariado contra la explotación y la desigualdad, en su aspiración a afianzar las reglas de convivencia humana basadas en relaciones de amistad, camaradería, colaboración y ayuda mutua de los hombres libres de la esclavitud capitalista. Pero en la sociedad capitalista la moral de la clase obrera, de los trabajadores, no es la moral dominante. Su dominio llega con el derrocamiento del capitalismo y la instauración de la sociedad socialista.

Como dijo Lenin, la moral comunista está supeditada a los intereses de la lucha de clase del proletariado. Su contenido y fin es la lucha por el reforzamiento y culminación del comunismo. Esta idea precisamente es la base del código moral del constructor del comunismo, formulado por el Programa del PCUS. Desde el punto de vista comunista es moral lo que contribuye y ayuda al movimiento de la sociedad hacia el comunismo. La fidelidad a la causa del comunismo, el amor a la Patria socialista, que tiene a la humanidad el camino al futuro comunista, el amor a todos los países del socialismo, es el mandato primero y principal del código moral del hombre soviético.

La fuente de la riqueza social y el bienestar personal de todo miembro de la sociedad socialista es el trabajo, obligación y causa de honor de cada ciudadano soviético. Por eso el trabajo concienzudo en bien de la sociedad y la solicitud de cada uno de conservar y multiplicar la riqueza social es un mandato importantísimo de la moral comunista. Estos mandatos los cumple la mayoría absoluta de los ciudadanos soviéticos, para los cuales es ya ley la norma del socialismo: Quién no trabaja, no come 10.


10 El trabajo no sólo era una obligación en la Unión Soviética, sino que también era un derecho real, amparado por la Constitución de la URSS: el trabajo constituye un derecho y una obligación. (ARP)


Los principios de la moral comunista dimanan de la propia naturaleza del régimen socialista, de su base económica: la propiedad social de los medios de producción. La propiedad social agrupa a los hombres y les permite vivir y trabajar en base a la amistad fraternal, al respeto mutuo y la colaboración. De ahí el principio tan importante de la moral comunista: el colectivismo y la ayuda mutua de camaradas, que se expresa en la fórmula: Uno para todos y todos para uno.

Importante recalcar que la atención de los intereses sociales en el socialismo no contradice a la que ser presta a los individuos. Todo lo bueno que ejecuta el soviético, lo ejecuta para él como para todo el pueblo. Al paso que trabaja en conciencia, lo hace todo bien y a tiempo, se preocupa de sus camaradas, que también trabajan para todos, incluido él mismo. En esto se expresa brillantemente la combinación orgánica de los intereses sociales y personales en el socialismo. El objetivo de la producción socialista es el hombre y sus necesidades. La aspiración ser útil a la sociedad, a todo el pueblo, es lo que motiva, ante todo, los actos del hombre soviético.

La moral comunista resuelve el problema del deber, de la conciencia y del honor y en base al principio del colectivismo. Esta moral reconoce por hombre de honor y conciente de su deber a quien no transige con las infracciones de los intereses sociales, es útil a la sociedad y contribuye a su avance. Si alguien ha hecho todo cuanto pueda por la sociedad, para la causa del pueblo, es una persona de conciencia limpia, que tiene alta conciencia del deber social.

Condición indispensable para afianzar los principios de la moral comunista en la conciencia de los soviéticos es el desarrollo del internacionalismo proletario, del patriotismo y del humanismo socialitas. Este es un tipo superior, cualitativamente nuevo, de humanismo. Su contenido son las relaciones verdaderamente humanas y el respeto mutuo entre los hombres: El hombre es amigo, camarada y hermano para el hombre. Pero el humanismo socialista conjuga el respeto, el amor a la persona, la solicitud por su bienestar y cultura con la intransigencia para con los enemigos del comunismo, de la causa de la paz y la libertad de los pueblos.

El patriotismo soviético es también cualitativamente nuevo. Conjuga orgánicamente el amor ardiente y la fidelidad a la Patria, todas las comunidades del Estado socialistas, con el internacionalismo proletario, la solidaridad fraternal con los trabajadores de todos los países, con todos los pueblos del globo, con el respeto a los pueblos de todos los demás Estados, grandes y pequeños. El patriotismo soviético es incompatible con el nacionalismo, ideología de exclusivismo nacional y hostilidad entre los pueblos, de desigualdad nacional y división de los trabajadores. La moral de la sociedad comunista afianza la amistad y fraternidad de todos los pueblos de la URSS, la intolerancia con la hostilidad nacional y racial.

La moral comunista exige que los hombres observen las normas de convivencia socialista, sean atentos con los mayores y las mujeres, se respeten mutuamente en la familia y se preocupen de la educación de sus hijos. La base moral de la familia en el socialismo es el amor, la igualdad y ayuda mutua entre el hombre y la mujer, la amistad y la confianza recíproca de padres e hijos.

Los principios de la moral comunista condicionan también determinados rasgos del carácter humano. Honradez y veracidad, sencillez y modestia en la vida socia y particular, intransigencia para con la injusticia, el parasitismo, la falta de honradez, el afán de sacar provecho y el arribismo 11 son los rasgos de carácter que confirma el código de la moral comunista.


11 Cualidad de la persona arribista. Persona que progresa en la vida por medios rápidos y sin escrúpulos. (ARP)



La superación de las reminiscencias del capitalismo,
parte integrante de la educación comunista


Merced a los éxitos obtenidos en la edificación socialista y a la labor educativa realizada por el Partido, los principios de la moral comunista han calado hondo en el trabajo y en la vida de los soviéticos. Sin embargo, en la conciencia de algunos aún quedan reminiscencias del pasado. Entre los soviéticos existen aún zánganos que no quieren trabajar y llevan una vida parasitaria. Hay también gente con mentalidad de propietarios, aprovechados, egoístas y burócratas que ponen su "yo" por encima de todo. Se encuentran también malversadores de la propiedad socialista e infractores de la disciplina laboral y del orden público.

En el país del socialismo triunfante no hay bases económicas ni políticas para que surjan opiniones e inclinaciones atrasadas. ¿Cómo explicar pues su existencia?

Primero, porque el socialismo no brota sobre su propia base, sino del seno del capitalismo, que lleva a esta nueva sociedad sus tradiciones y costumbres. Si se tiene en cuenta, además, que la conciencia de los hombres no cambia inmediatamente después de que se operen cambios en la existencia, sino pasado algún tiempo, debido a lo cual la conciencia puede quedar atrás de la existencia, se comprenderá por qué los hombres de la nueva sociedad conservan largo tiempo las tradiciones y costumbres de lo viejo.

Segundo, porque en la existencia de las opiniones atrasadas tiene mucha importancia la influencia de la ideología burguesa, que intentan por todo los medios al alcance influir en la conciencia de los soviéticos, reavivar en ellos las costumbres y prejuicios burgueses para frenar el movimiento comunista.

Tercero, la existencia de supervivencia del capitalismo se explica también por algunas cusas de orden subjetivo, por ejemplo, por el debilitamiento del control sobre la medida de trabajo y consumo, por las deficiencias en la labor ideológica y en la educación de la joven generación, particularmente en la familia y la escuela. La infracción de las leyes soviéticas y los principios de la moral comunista aún no es condenada siempre por el público, y sin eso es imposible mantener una lucha airosa contra los restos del pasado.

Los individuos arrastran un pesado fardo de reminiscencias del capitalismo son un gran estorbo para la edificación del comunismo. Infringen el trabajo y el descaso normales de los soviéticos, atentan contra la propiedad del pueblo y de los ciudadanos, siembran la discordia en la vida familiar, etc.

Las supervivencias del pasado son muy vivaces, no se extinguen por sí solas y aún radican largo tiempo en la vida y conciencia de millones de hombres después de que desparezcan las condiciones económicas que las originaron. Por eso la lucha contra ellas es parte intransigente de la educación comunista.

Es decisivo para superar las reminiscencias del pasado y educar al hombre nuevo es el trabajo creador la participación activa de todos los miembros de la sociedad en la construcción del comunismo. En la Unión Soviética se respeta todo el trabajo, tanto manual como intelectual, que beneficie a la sociedad. El trabajo social es obligación de todos. En el trabajo mancomunado, armónicamente organizado, de todos los miembros de la sociedad y en la participación diaria de éstos en la gestión estatal y pública, se va trasformado paulatinamente la conciencia del hombre y formando sus elevadas cualidades espirituales. En el trabajo prosperan las aptitudes y el talento del hombre, se eleva su nivel cultural y técnico, se educa la aspiración a la independencia, a la creación, el amor a lo nuevo, el saber supeditar lo personal a lo social. Por eso la educación de la actitud comunista con relación al trabajo, basada en los mejores ejemplos del trabajo y dirección de la economía social, en todos los miembros de la sociedad, es un medio importantísimo para formar en el hombre elevados principios de moral comunista. Hoy el Partido se plantea la tarea de afianzar en la conciencia de cada miembro de la sociedad el profundo convencimiento de que el hombre no puede vivir sin trabajo, sin crear medios de subsistencia. "La preparación para la actividad laboral, inculcación del amor y el aprecio al trabajo como la primera necesidad vital —se dice en la Resolución del XXII Congreso del PCUS— constituyen la esencia, la médula de toda la labor de educación comunista".

El estudio tesonero y la elevación constante del nivel cultural y de instrucción general también contribuyen a superar las supervivencias del pasado. Es bien sabido que cuanto más culta e instruida sea una persona, tanto más productivo es su trabajo, activa su participación en los asuntos de la sociedad y modesto y sencillo su comportamiento en la vida social y personal. En el trabajo tenaz y el estudio cotidiano se educa la intolerancia para con la injusticia, el parasitismo, la falta de honradez y el arribismo.

El movimiento de las brigadas y obreros de choque del trabajo comunista ofrece magníficos modelos de educación de los hombres en el trabajo y el estudio. Sus principios morales son: trabajo para enaltecer la patria, conciencia del deber social, pertinacia en la lucha por lo nuevo en el trabajo y en la vida, tesón en conseguir el fin propuesto y sentido del colectivismo. Este movimiento enseña los soviéticos y, sobre todo, a los jóvenes, a vivir y a trabajar de manera comunista, y en ello estriba la importancia histórica.

Cada paso que se da por el camino del comunismo amplía la esfera de la acción del factor moral y eleva el papel de los principios de la moral comunista en la vida y desarrollo de la sociedad soviética. La esfera de la regulación administrativa de las relaciones mutuas entre los hombres se reduce respectivamente. Partiendo de esto, el Partido comunista y el gobierno soviético se plantea la misión de apoyar y estimular al máximo todas las formas de la actividad de las masas que contribuyen a afianzar y desarrollar normas fundamentales de convivencia comunista.


5. RELIGION

Esencia y papel reaccionario de la religión



La religión es un reflejo fantástico y deforme de la realidad. "La religión —dice Engels— no es más que el reflejo fantástico que proyecta en la cabeza de los hombres esas fuerzas materiales que gobiernan la vida diaria, un reflejo en que las fuerzas terrenales revisten la forma de poder sobre naturales". 12


12 F. Engels, Anti-Düring, ed. cit., pá. 296. (Ed.)


Lo ideólogos de la clase explotadora procuran demostrar que la religión es eterna, que el sentimiento religioso es inherente al hombre por naturaleza. En realidad la religión ha surgido en una etapa determinada del desarrollo de la sociedad. La sensación de impotencia que experimentan los hombres ante las fuerzas espontáneas de la naturaleza y el yugo social, el desconocimiento de las causas verdaderas de los fenómenos naturales y sociales son la fuente de la religión.

El rasgo más importante de la religión es la fe en lo sobrenatural. Dominados por la fuerza de la naturaleza, los hombres la atribuían a cualidades supraterrenales, las transforman en dioses y espíritus, demonios y ángeles. Suponían ingenuamente si no se bienquistaban con esos seres imaginarios, les podría causar daños y sufrimientos y, por el contario, que si captaban su voluntad y los adoraban, ellos los ayudarían. Así surgió el culto religiosos, conjunto de ritos consistentes en adoraciones, sacrificios, etc. Con la aparición del culto religioso aparecieron también sus servidores: sacerdotes, chamanes, popes, 13 así como organizaciones de instituciones religiosas de diverso tipo.


13 Se llama pope a los sacerdotes del rito bizantino (griego) en el Imperio ruso.


Con el surgimiento de las clases y la explotación del hombre empezaron a gravitar también en él las fuerzas sociales espontáneas. La impotencia de las clases explotadas en la lucha contra las explotadoras, escribió Lenin, engendra también inevitablemente la fe en la mejor vida de ultratumba, del mismo modo que la impotencia de los salvajes en la lucha contra la naturaleza hace nacer la fe en los dioses, demonios, milagros, etc. Los trabajadores intentaron encontrar en la religión una salvación de las ingentes calamidades y tormentos que la sociedad explotadora les causaba.

Toda religión es reaccionaria. Es un instrumento de opresión espiritual y de esclavitud ideológica de los trabajadores, un medio de reforzar el dominio de los explotadores. "La religión es el opio del pueblo. Es un instrumento de opresión espiritual y de esclavitud ideológica de los trabajadores, un medio de reforzar el dominio de los explotadores. "La religión es el opio del pueblo. Esta máxima de Marx —escribió Lenin— constituye la piedra angular de toda la concepción marxista en la cuestión religiosa" 14. Como fenómeno de orden superestructural, la religión tiende en la sociedad de clases antagónicas en reforzar la base económica que la soporta y a consolidar el régimen explotador. Predica el sometimiento incondicional a los explotadores, la sumisión al destino, la no resistencia al mal y a la violencia y paraliza así la energía revolucionaria de las masas y las condena a la pasividad, a la espera resignada de que todo se ejecute por voluntad divina. Mediante ilusorios cuentos de viejas sobre el reino celestial y una vida feliz de ultratumba, la religión desvía a los trabajadores de los problemas más candentes de la realidad y los aparta de la lucha revolucionaria contra la explotación, por un régimen social justo, verdaderamente humano.


14 V.I., Obras completas, t, XV, ed. cit., pág. 379. (Ed.)


Actualmente la religión sirve al imperialismo en su lucha contra la clase obrera, contra las fuerzas del socialismo y el progreso. "El marxismo considera siempre que todas las religiones e iglesias modernas, todas y cada una de las organizaciones religiosas, son órganos de la reacción burguesa llamados defender la explotación y a embrutecer a la clase obrera". 15

15 V.I., Obras completas, t, XV, ed. cit., pág. 380-381. (Ed)

El papel reaccionario de la religión se manifiesta además en que es profundamente hostil a la ciencia, a la concepción científica del mundo. La iglesia ahogó implacablemente durante muchos siglos a la ciencia y persiguió a los sabios. Prohibió la propagación de las ideas de vanguardia y destruyó los libros de los pensadores progresistas, encarcelando a los autores y llevándolos a la hoguera. En las llamas de la Inquisición perecieron numerosos hombres de vanguardia de su tiempo, entre los que figuran varones de la ciencia tan ilustres como Giordano Bruno 16, Lucio Vanini 17 y muchos más.


16 Giordano Bruno, de nacimiento Filippo Bruno fue un astrónomo, filósofo, matemático y poeta italiano, nacido el 1 de enero de 1548, en Nola (Italia), y fallecido el 17 de febrero de 1600 , en Roma (Italia). (ARP)

17 Lucilio Vanini fue un librepensador italiano, que en sus trabajos firmaba como Giulio Cesare Vanini. Nació en Taurisano, cerca de Lecce, y estudió filosofía y teología en Roma, nacido en 1585, en Taurasino (Italia), fallecido el 9 de febrero de 1619, en Toulouse (Francia). (ARP)


A pesar de todos sus esfuerzos, la iglesia no pudo detener el desarrollo de la ciencia, imperiosamente dictado por las demandas de la producción material. En nuestros días impotentes par refutar las conquistas científicas más grandes, los eclesiásticos 18 procuran conciliar la ciencia con la religión y demostrar que los adelantos científicos no contradicen a la fe, sino que concuerdan con ella.


18 El término eclesiástica (o eclesial) generalmente se refiere a lo perteneciente o relativo a la Iglesia. (ARP)


La tentativa de esta índole es totalmente infructuosa. La ciencia y la religión son totalmente incompatibles. La ciencia proporciona al hombre conocimientos fidedignos del mundo y de las leyes de su desarrollo. Lo ayuda a dominar las fuerzas naturales y sociales y a organizar la actividad productiva. Y la religión tergiversa la esencia del mundo, ofrece nociones ficticias de ella, embota el entendimiento y la voluntad del hombre y los priva de la fe en triunfo de la ciencia y el progreso.
 
 
La supervivencia religiosa en el socialismo y
vías de superarlas


En la Unión Soviética la Iglesia está separada del Estado; y la escuela de la Iglesia. Esto significa que la Iglesia no tiene derecho a inmiscuirse en los asuntos estatales ni a influir en el contenido y organización de la enseñanza. Por otro lado, el Estado tampoco se inmiscuye en el ejercicio de los ritos religiosos.

Por supuesto, la separación de la Iglesia del Estado no implica ni mucho menos, que la Iglesia esté fuera del control estatal. Los intereses de los trabajadores exigen que se impida los ataques contrarrevolucionarios de los clericales y las tentativas de infringir las leyes. Así, por ejemplo, inmediatamente después de la Gran Revolución Socialista de Octubre numerosos representantes del clero se pronunciaron contra el Poder soviético, y por eso se adoptaron medidas coercitivas contra ellos.

El Partido Comunista jamás ha considerado la religión como asunto privado de sus miembros. Exigimos dice Lenin, que la religión sea asunto privado con respecto al Estado, pero no podemos considerarla asunto privado con relación a nuestro propio Partido. El Partido exhorta continuamente a los comunistas a luchar contra la opresión espiritual de todo género, incluida la religión, ligando la lucha con las tareas generales de la lucha de clases del proletariado por el socialismo y el comunismo y considerando que la condición principal para extirpar la religión es destruir sus fundamentos de clase: la sociedad capitalista, la explotación y la opresión social de las masas.

Como consecuencia de la victoria del socialismo y de la superación de clases explotadoras, en la Unión Soviética se destruyó la base en que se apoyaba la Iglesia y se debilitaron las raíces sociales de la religión. El carácter espontáneo del desarrollo del capitalismo, que infundía a los trabajadores miedo e inseguridades el mañana, cedió su puesto a la dirección conciente y armónica de la sociedad a base de leyes objetivas conocidas. Se elevó el nivel cultural de los ciudadanos soviéticos, su conciencia y actividad. En suma, la inmensa mayoría de los soviéticos se apartó de la religión y adoptó firmemente la concepción científica del mundo.

Así y todo, en el socialismo aún hay gente que comparte los prejuicios religiosos. Las causas de la existencia de estos prejuicios son las mismas que las otras supervivencias del pasado: el atraso de la conciencia con respeto al desarrollo de la existencia, la influencia de la ideología burguesa y las deficiencias de la labor educativa.

La educación ateísta bien llevada en la familia y en la escuela, la propaganda científico-ateísta sistemática, la elevación continúa del nivel cultural, de la conciencia y actividad de las masas en la construcción del comunismo llevarán a la extinción gradual de las supervivencias religiosas.



6. LA CIENCIA


Esencia de la ciencia y papel que desempeña
en el desarrollo de la sociedad


La ciencia es un sistema de conocimiento del hombre sobre la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Refleja el mundo en conceptos, categorías y leyes cuya veracidad se comprueba por la práctica.

La ciencia contemporánea es un conjunto de diversas ciencias concretas que estudian determinadas esferas del mundo material. En esta multiformidad de ciencias se deben distinguir las sociales: la historia, la economía política, la filosofía, la estética, etc., y las naturales: la mecánica, las matemáticas, la física, la química, la biología y otras. La ciencia surgió de la práctica y se desarrolla a base de ella.

Las demandas materiales de la producción constituyen el motor principal de su desarrollo. "El hecho de que la sociedad sienta una necesidad técnica estimula más a la ciencia que diez universidades", escribió Engels 18. En la sociedad primitiva, la búsqueda de medios de subsistencia, enfrentó al hombre con las fuerzas de la naturaleza obteniendo así los primeros conocimientos aun superficiales. Estos conocimientos presentaban un carácter empírico y aún no constituían una ciencia. Ésta, como forma especial de la conciencia social, surgió posteriormente, en la sociedad esclavista, cuando sobrevino la separación del trabajo intelectual del material y apareció un grupo particular de hombres que se dedicaban únicamente a indagaciones científicas.


18 C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit., pág. 783 (Ed.)


La particularidad más importante del desarrollo de la ciencia es la continuidad de los conocimientos científicos. Cada nueva generación de hombres y cada nueva sociedad no dejan a un lado las conquistas científicas del pasado, sino que las adoptan y las sigue desarrollando de acuerdo con las nuevas demandas prácticas.

Surgida sobre la base de la producción y de la práctica, la ciencia sirve a las demandas prácticas de los hombres, a los fines de la producción y tiene gran importancia para el desarrollo de la sociedad. La pertrecha con el conocimiento de las leyes sociales, aumenta su poder sobre las fuerzas de la naturaleza, señala los caminos para alcanzar una vida mejor y alivia se trabajo diario. La ciencia amplía el horizonte del hombre, lo libera de las supersticiones y prejuicios y contribuye a que se forme una concepción materialista del mundo.

Al desarrollarse la sociedad, en dependencia de cada modo de producción, la ciencia está ligada con la sociedad y experimenta su influencia. Las ciencias sociales expresan los intereses de una clase determinada, contribuyen a fortalecer o destruir una u otra base aunque no estén ligadas directamente con la producción.

El desarrollo de la ciencia depende de gran medida del régimen social de las relaciones económicas que dominan en la sociedad. De ellas dependen la dirección y el ritmo del desarrollo científico, así como el aprovechamiento social de las conquistas. En el período de formación del capitalismo las relaciones de producción capitalistas fueron un poderoso factor del desarrollo de la ciencia: la producción que se desenvolvía impetuosamente, requería cada vez más conocimientos científicos. Con el paso al imperialismo estas relaciones se convirtieron en freno del progreso científico. La ciencia es para la burguesía un medio se lucha contra los competidores, un instrumento para la obtención de ganancias máximas, y por eso los capitalistas se preocupan del desarrollo preferentemente de las ramas de la ciencia que les prometen mayores beneficios. La rama más rentable de la producción en el mundo capitalista moderno es la industria de de guerra: por eso los monopolios dedican especial atención a desarrollar las ciencias que trabajan para la guerra, se dedican a producir armas atómicas, bacteriológicas y otros instrumentos bélicos.

La burguesía imperialista contemporánea está interesada en apoyar y difundir la concepción idealista y religiosa del mundo, y por eso impone a las ciencias naturales la metodología del idealismo 19 y de la metafísica 20, y trata de supeditar los conocimientos de la fe. Procura desviar a toda costa las ciencias naturales y a los naturalistas 21 del camino del movimiento inevitable hacia el materialismo y encauzarlos por la vía falsa del idealismo y la religión. Cuando los naturalistas hacen importantes conquistas en las esferas concretas de la ciencia, la burguesía utiliza a los profesores de filosofía y a los científicos reaccionarios para tergiversar estos adelantos y darles una interpretación idealista.


19 Tendencia de considerar el mundo y la vida de acuerdo con uso modelos de armonía y perfección ideal que no se corresponde con la realidad. Conjunto de corrientes filosóficas que niegan realidad al objeto del conocimiento, es decir, que niegan la existencia de cosas independientes de la conciencia. (ARP).

20 Parte de la filosofía que trata del ser, de sus principios, de sus propiedades y de sus causas primeras. Conjunto de pensamientos o consideraciones profundos que se realizan acerca de un tema de forma especulativa. (ARP)

21 Naturalistas es la denominación con la que se conoció a los investigadores que realizaron estudios sobre ciencias naturales o historia natural desde el siglo XVII al siglo XIX, aunque el interés por la descripción de la naturaleza y su estudio se estima que se remonta a la Grecia clásica. (ARP)


Por lo que respecta a la ciencia social burguesa, se dedica directamente a defender el régimen capitalista, embellece su vetusta fachada y dirige furiosos ataques al comunismo y al progreso de todo el mundo.

Es claro que en la sociedad burguesa hay también muchos científicos que condenan el imperialismo, y son partidarios del materialismo, la paz y el progreso social, pero la política en la esfera de la ciencia la hace, a pesar de todo, la clase dirigente, la burguesía monopolista reaccionaria.



La ciencia soviética y su papel en la edificación del comunismo


En la sociedad socialista ciencia es un importante factor del desarrollo de la producción, de la elevación del bienestar material y el nivel cultural de los trabajadores y de su educación comunista. Permite aprovechar de la manera más conveniente, en interés del pueblo, las riquezas y fuerzas de la naturaleza, descubrir nuevos tipos de energía y materiales de producción, idear modos de influir en las condiciones climatológicas y conquistar los espacios cósmicos. La ciencia soviética es un arma poderosa de paz, creación y progreso social inaudito.

La particularidad de la ciencia soviética es su carácter popular, que no sólo manifiesta en que sirve al pueblo, sino en que el pueblo ha obtenido amplio acceso a la ciencia. Decenas de miles de científicos soviéticos han salido del pueblo, al que entregan todas sus fuerzas y conocimientos. Juntamente con ellos existen millones de innovadores de la producción, inventores y racionalizadores entre los obreros y koljosianos

La ciencia soviética está indisolublemente ligada con la producción, con la vida y el trabajo. Esta ligazón se manifiesta por un lado, en que las investigaciones científicas persiguen el fin de servir a la producción, y por otro, en que se lleven a cabo directamente en la producción de numerosos institutos de investigaciones científicas, oficinas de proyectos y diseños, laboratorios y otras instituciones existentes en las fábricas, koljoses y sovjoses.

El régimen socialista permite realizar investigaciones científicas siguiendo un plan general del Estado y coordinar la labor de numerosas instituciones científicas, lo que permite concentrar la atención y fuerzas de los científicos para resolver importantísimos problemas. La concepción materialista dialéctica del mundo, que predomina en el socialismo, libra a la ciencia soviética de la influencia perniciosa del idealismo y la religión y pertrecha a los científicos con una metodología científica para investigar los procesos naturales y sociales.

Merced a la atención del pueblo y a los cuidados del Partido del Gobierno, la ciencia soviética ha alcanzado inmensos éxitos. Los científicos han averiguado que modo de obtener energía atómica, han lanzado satélites artificiales de la tierra y han creado los primeros cohetes y naves cósmicas, dando con ello comienzo a una nueva era en el desarrollo de la ciencia: la conquista del cosmos. Estos éxitos hubieran sido imposibles sin el alto nivel de todo el conjunto de ciencias: la física, la electrónica, la química, la radiotecnia, las matemáticas, etc.

La ciencia soviética es un importante factor de la edificación del comunismo. Las ciencia naturales desempeñan el papel decisivo en el progreso técnico, en el desarrollo y perfeccionamiento de la técnica y hábitos laborales de los trabajadores, así como en la elevación de su nivel cultural y técnico. La ampliación de las conquistas de la ciencia se convierte, pues, en el factor decisivo del aumento acelerado de la producción socialista. La ciencia se trasforma en una fuerza productiva directa.

Grande es también la importancia de las ciencias sociales. Ellas constituyen la base científica de la dirección del desarrollo de la sociedad, desempeñan importante papel en la educación comunista y en la asimilación de la concepción materialista dialéctica del mundo por los trabajadores.


7. EL ARTE
 

Particularidades fundamentales del arte y
su lugar en la vida de la sociedad



El arte es la reflexión de la realidad en la conciencia del hombre mediante imágenes artísticas. Al reflejar el mundo circundante, el arte ayuda a los hombres a conocerlo y sirve de poderoso medio de educación política, moral y artística.

La diversidad de fenómenos y acontecimientos en la realidad, así como los modos en que se reflejan en las obras artísticas, ha originado distintos tipos y géneros de arte: la literatura, el teatro, la música, el cine, la arquitectura, la pintura y la escultura.

La particularidad más importante del arte consiste en que, a diferencia de la ciencia, no refleja la realidad en conceptos, sino en una forma concreta perceptible por los sentidos, en la forma de imágenes artísticas típicas. Al crear una imagen artística, poniendo de manifiesto los rasgos generales y esenciales de la realidad, el artista trasmite estos rasgos por caracteres individuales, a menudo singulares, y por fenómenos concretos de la naturaleza y la vida social. Con la particularidad de que cuanto más destaquen los caracteres individuales de la imagen artística, tanto más atrayente será esta imagen y considerable la fuerza de su influencia.

El arte apareció en los albores de la sociedad humana. Surgió en el proceso del trabajo, con el que se entrelaza directamente en un principio, y ha conservado hasta hoy su nexo con la actividad material, de la producción, aunque de manera más indirecta. El arte realista siempre fue un fiel colaborador de los hombres en el trabajo y la vida.

En el proceso del trabajo los hombres desarrollaron sus sentimientos y exigencias estéticas y su comprensión de lo hermoso en la realidad y el arte. Una de las particularidades y tareas importantes del arte consiste en encontrar lo bello en la realidad, generalizarlo y tipificarlo, reflejarlo en imágenes artísticas y presentárselo al hombre, satisfaciendo con ello sus necesidades estéticas y educando en él sentimientos estéticos.

El arte en la sociedad de clases tiene carácter de clase, de partido. No hay ni puede haber "arte puro", "arte por el arte". Lo accesible al arte, su inmensa fuerza de convicción y de influencia emocional lo convierten en una importante arma de la lucha de clases. Por eso las clases lo aprovechan como conductor de sus ideas políticas, morales y de otra índole.

El arte es una parte de superestructura y sirve de base, sobre la cual se desarrolla. El arte burgués contemporáneo, por ejemplo, sirve a las fuerzas imperialistas reaccionarias. Intentan desviar a los trabajadores de la lucha contra los explotadores, educa en las personas cualidades amorales, falta de respeto a oros pueblos y Estados, a las fuerzas de la paz y el progreso. El arte burgués es un medio de ensalzar el régimen capitalista y calumniar el comunismo y el movimiento comunista. Al defender los intereses de las clases caducas, se aleja de la realidad de la vida, se vuelve formalista, 22 falto de contenido. Naturalmente entre los artistas contemporáneos hay también realistas que reflejan la vida veraz y profundamente; sin embargo, no gozan del beneplácito de los medios gobernantes imperialistas.
 

22 Formalista son los que tienden a aplicar y observar de forma rigurosa el método y las fórmulas de una escuela, en la enseñadaza o en la investigación, y concebir las cosas en su aspecto meramente formal. (ARP)


Cada clase crea su arte correspondiente a sus intereses y demandas estéticas. Pero entre las producciones artísticas hay muchas que reflejan con veracidad, brillantez y honduras de rasgos humanos eternos inherentes a los hombres de las épocas más distintas y producciones que permiten comprender la esencia de una u otra época, de una u otra clase. Incluyéndose entre estas producciones artísticas las mejores escultura de Grecia antigua, los cuadros de los pintores del Renacimiento, la música de los compositores rusos del siglo XIX y muchas otras producciones artísticas que hace mucho tiempo son patrimonio de toda la humanidad. De Ahí se infiere una particularidad más del arte: la continuidad de su desarrollo. El arte de toda nueva época conserva cuanto de progresista y mejor contiene el de las épocas históricas precedentes.

El arte socialista y su papel en la construcción del comunismo


Sobre la base de la lucha revolucionaria de la clase obrera y de su avance hacia el comunismo ha surgido un arte cualitativamente nuevo. El arte socialista, heredo de las mejores producciones artísticas del pasado, constituye una etapa superior del desarrollo del arte, correspondiente a la nuevas condiciones históricas.

Su método creador es el realismo socialista, que requiere un enfoque veraz, históricamente concreto y que refleje con gran calidad el contenido principal de nuestra época, el movimiento de la seriedad hacia el comunismo. El arte del realismo no permanece inmóvil, sino que se desarrolla y enriquece continuamente.

La veracidad y profundidad del reflejo de la realidad, el carácter popular y de partido, la innovación audaz, en el reflejo artístico de la vida, unido a la utilización y desarrollo de todas las tradiciones progresistas de la cultura mundial, son los principios fundamentales del arte del realismo socialista y una forma nacional brillante y rica. El método del realismo socialista descubre a los escritores, pintores y otros artistas un amplio horizonte para que se manifiesten su iniciativa creadora en distintas formas, estilos y géneros.

El arte verdaderamente realista siempre estuvo ligado con el pueblo, su trabajo y su vida, pero una ligazón tan orgánica con la que distingue el arte socialista, aún no la ha conocido la historia. "El arte pertenece al pueblo —dicho Lenin—. Debe calar con sus profundísimas raíces en lo más denso de las amplias masas y granjearse el amor de éstas. Debe unir el sentimiento, el pensamiento y la voluntad de éstas mas, debe elevarlas. Debe despertar en ellas a artistas y desarrollarlos". 23


23 Lenin, sobre la cultura y el arte, ed. en ruso, pág. 520. (Ed.)


El carácter popular del arte socialista se compagina orgánicamente con su espíritu de partido. El arte soviético sirve abierta y directamente a la clase obrera, a todos los trabajadores, ha ligado su destino con la política del Partido Comunista, con la concepción marxista-leninista del mundo.

Los revisionistas atacan el principio marxista-leninista del espíritu de partido en el arte y se manifiestan contra la dirección del Partido en el arte, pues esto, según ellos, limita la libertad de creación del artista, oprime su individualidad creadora, etc. En realidad, el principio del espíritu de partido asegura un alto nivel ideológico y artístico del arte socialista, lo encauza a la solución de las tareas sociales más actuales y es una condición indispensable de la verdadera libertad de creación artística. M. Shólojov 24 ha expresado magníficamente los pensamientos y deseos de los representantes del arte soviético, su fidelidad al pueblo, de la siguiente manera: "…Cada un de nosotros escribe según el dictado de su corazón, y nuestros corazones pertenecen al partido y al pueblo, al que servimos con nuestro arte".


24 Mijaíl Aleksándrovich Shólojov fue un novelista soviético nacido el 24 de mayo de 1905 en Vioshenskaya (Rusia), y fallecido el 21 de febrero de 1984, en Vioshenskaya (Unión Soviética).


El Partido Comunista dedica inmensa atención al desarrollo y perfeccionamiento del arte socialista, se preocupa de que los artistas produzcan obras verídicas de gran valor artístico y rico contenido ideológico. Los educa constantemente en el espíritu de la fidelidad al pueblo, a la causa del comunismo, de intolerancia con las deficiencias, la falta de contenido ideológico y el apoliticismo.

La misión del arte soviético en el período de la edificación en todos los frentes consiste en educar en los hombres altas cualidades políticas, morales y estéticas, contribuir a superar las reminiscencias del pasado en su conciencia, mostrar profunda y verazmente el trabajo heroico y la lucha del pueblo, descubrir el rico mundo espiritual del hombre contemporáneo, sus pensamientos, sentimientos y aspiraciones, flagelar implacablemente todo cuanto molesta al avance de la sociedad soviética e inspirar a los soviéticos para nuevas hazañas en aras del comunismo. Es particularmente grande el papel del arte en la educación estética de los trabajadores que constituye una importante parte integrante de la educación comunista. El arte está llamado a encauzar en los soviéticos la comprensión de lo bello, sentimientos estéticos y contribuir a que se despierten y desarrollen su aptitudes y gustos artísticos.


* * * *

Hemos estudiado los fundamentos de la filosofía marxista, del materialismo dialéctico e histórico, hemos obtenido una noción en su conjunto: de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Nos hemos convencido de que en el mundo todo cambia y se desarrolla, se mueve ineludiblemente hacia delante, de lo inferior a lo superior, de lo viejo a lo nuevo. Hemos visto que el nuevo régimen, el comunista no es una fantasía ni un sueño, sino una necesidad histórica, y que el camino hacia el comunismo pasa por la revolución socialista y la dictadura del proletariado.

"La doctrina de Marx es todo poderosas porque es exacta", escribió Lenin. La verdad el marxismo está hoy confirmada por la propia vida. La victoria completa y definitiva del socialismo en la URSS, el surgimiento y desarrollo del sistema socialista mundial y el avance invencible de la humanidad hacia el futuro luminoso del comunismo, son un testimonio convincente e incontestable del triunfo de las ideas del marxismo-leninismo.

Pero la lucha aún no ha terminado. El capitalismo aún existe y domina en muchos países. Al servicio de sus intereses, acude la ideología reaccionaria de la burguesía contemporánea. El socialismo se plantea la misión de vencer al capitalismo en la emulación económica pacífica y en la lucha ideológica.

En esta lucha tenaz entablada actualmente entre la ideología burguesa y socialista, vencerá sin duda alguna, la ideología socialista. Con ella está verdad de la vida, y la verdad es invencible. Esta gran verdad son los ideales del comunismo, que conquistan más y más las mentes y los corazones de todos los hombres honrados de la Tierra. Los días del mundo capitalista están contados. El comunismo la sociedad más justa, viene a sustituir al capitalismo caduco. Tal es la ley del desarrollo social, tal es la dialéctica objetiva de la historia.



EPILOGO


Con el capitulo X del manual de Filosofía de Victor Afanasiev, doy por concluido la trascripción del mencionado manual, en su segunda parte: El materialismo histórico.

Víctor Afanasiev, nació el 18 de noviembre de 1922, en la Unión Soviética y falleció el 10 de abril de 1994, en Moscú (Rusia) doctor en filosofía de la Academia de Ciencias de la URSS, se hizo conocido en occidente por este manual que considero de útil por su sintético y entendible desarrollo que ayuda a comprender la filosofía del socialismo científico. El autor desarrolla ordenada y correctamente, la definición de materia, sus formas de existencia, las leyes de la dialéctica y la teoría del conocimiento según el marxismo.

Víctor Afanasiev tuvo que tergiversar varios postulados del materialismo histórico, para hacerlos compatibles con las tesis del XX Congreso del PCUS, celebrado en Moscú entre los días 14-20 de febrero de 1956. Estas tergiversaciones no menoscaban el gran trabajo del académico Victor Afanasiev del Manuel de Filosofía sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico.

La vida es como las monedas, tiene dos caras: anverso y reverso, una de las caras, representan a los sofistas, subjetivistas, idealistas, creacionistas, escolásticos, eclesiásticos, retóricos, metafísicos, etc. La otra cara de la moneda, está representada por los materialistas : dialécticos e históricos, objetivistas, evolucionistas, etc. Tanto el anverso de la moneda como el reverso son dingos de estudio.

Después de discernir ambas caras de la moneda, personalmente me inclino por la parte de la moneda donde se  refleja la parte más humanística de la evolución de la vida.

3 de marzo de 2017













 


















 

sábado, 4 de febrero de 2017

MATERIALISMO HISTORICO CAPITULO 9


 



EL MATERIALISMO HISTORICO. CAPITULO IX


LA REVOLUCIÓN SOCIAL



Por el capítulo anterior 1 sabemos qué es el Estado, como surgió y qué tipos de Estado conoce la historia de la humanidad. Ahora cabe preguntar: ¿En virtud de qué causas y de qué manera un tipo de Estado da paso a otro, por qué se produce el cambio de regímenes sociales, la sustitución de una clase dominante por otra? Da respuesta a esta cuestión la teoría marxista-leninista de la revolución social.


1 Hace referencia al capítulo VIII de esta recopilación. (ARP)


LA REVOLUCION SOCIAL LEY DEL DESARROLLO
DE LA SOCIEDAD DE CLASES ANTAGONICAS


Esencia, causas e importancia de la revolución social



La revolución social es una profunda trasformación operada en la vida política, económica e ideológica de la sociedad. Precisamente como consecuencia de la revolución sobreviene la sustitución de las clases dominantes y tipos de Estados, se suprimen las viejas relaciones de producción, se afianzan otras nuevas y cambian de manera radical las concepciones e instituciones sociales.

La revolución social no es un fenómeno casual, sino natural, lógico, que proviene del desarrollo de las condiciones materiales de vida de la sociedad en determinadas etapas de su desarrollo y de las contradicciones internas que le son inherentes. Al mencionar las causas de la revolución social, Marx escribió en el Prólogo a la contribución a la crítica de la economía política, que en una etapa determinada del desarrollo de la sociedad las fuerzas productivas entran en contradicción con las relaciones de producción, dentro de los cuales se desenvolvían hasta entonces. De forma de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones de producción, ahora ya atrasadas, se truecan en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social.

Así, pues, la base económica de la revolución social es el conflicto existente entre las nuevas fuerzas productivas y las viejas relaciones de producción. Como hemos aclarado anteriormente, las relaciones de producción no pueden quedar rezagadas por mucho tiempo del desarrollo de las fuerzas productivas. Tarde o temprano deben ponerse en correspondencia con ellas. Esta correspondencia se establece precisamente como resultado de la revolución social.

Un conflicto en la producción siempre se expresa en un conflicto de intereses de clase. Frente a la clase reaccionaria, detentadora de viejas relaciones de producción, está la clase progresista, portadora de las nuevas relaciones de producción. De ahí la lucha inconciliable de la clase progresista contra la reaccionaria, lucha cuya manifestación suprema y coronamiento es la revolución socia.

La clase vieja, reaccionaria, jamás renuncia voluntariamente a su dominio. Para conservar las viejas relaciones de producción pone en juego todas las fuerzas del poder estatal. Por eso, para suprimir aquéllas y afianzar las nuevas, la clase progresista debe conquistar el poder político. Que las nuevas relaciones de producción venzan dependen, en fin de cuentas, que la clase revolucionaria conquiste el poder estatal. Por eso la cuestión del poder estatal es la fundamental de todas las revoluciones.

Las revoluciones tienen inmensa importancia en la vida de la sociedad: Sólo por medio de trasformaciones radicales, revolucionarias, se puede derrocar el viejo régimen social reaccionario e implantar otro nuevo, progresista. Sólo en las revoluciones sociales se resuelven las contradicciones económicas y de clase que maduran durante largos períodos de desarrollo de la sociedad. Sólo ellas apartan del camino del progreso económico, político y cultural de los obstáculos que suponen las relacione caducas de producción y sus portadores reaccionarios: las viejas clases. En el período de las revoluciones sociales se despierta la energía creadora de la masa del pueblo, y millones de trabajadores se incorporan a la vida social activa, debido a la cual se acelera en gran medida el proceso del desarrollo social. Marx no llamó por casualidad locomotoras de la historia a las revoluciones.



Situación revolucionaria. Papel del
factor subjetivo en la revolución



La revolución no se hace "por encargo" o por la voluntad o deseo de alguien. Para hacer una revolución se requieren determinadas condiciones históricas, premisas objetivas y subjetivas.

El conjunto de condiciones objetivas necesarias se llama situación revolucionaria. Lenin consideraba que los rasgos de una situación revolucionaria son los siguientes:

1. Imposibilidad para las clases gobernantes de vivir y como antes –la denominada crisis de las "capas altas-, por un lado, e indignación de las clases oprimidas, que no quieren seguir viviendo como antes –crisis de las "capas bajas"-, por otro lado. Lenin escribió que…la revolución es imposible sin una crisis nacional general (que afecte a explotadores y explotadores) 2.


2 V.I. Lenin "El ‘izquierdismo’, enfermedad infantil del comunismo, en Obras Completas, t. XXXI, ed. cit., pág. 80 (Ed.)

2. Agravamiento extremo de las necesidades y calamidades de las clases oprimidas.
 
3. Elevación considerable de la actividad de las masas populares. Si ordinariamente las masas se conducen con relativa tranquilidad, en las condiciones de crisis la misma situación las empuja a lanzarse a la revolución.

Ahora bien, no toda situación revolucionaria lleva a la revolución, pero la revolución no se produjo. La situación revolucionaria, la madurez del factor objetivo, sólo crea la posibilidad para que la revolución triunfe, mas para trasformar esta posibilidad en realidad hace falta también que esté en sazón el factor subjetivo, o sea, que la clase revolucionaria esté dispuesta y sea capaz de llevar a cabo acciones revolucionarias lo suficientemente eanérgicas para derrocar (quebrar) el viejo gobierno que, como escribió Lenin, jamás "caerá" si no "o hacen caer". La revolución socialista triunfante es posible únicamente si la clase obrera está organizada y es conciente, si tiene aliados seguros y si la revolución es dirigida por un partido experto en los combates.


Carácter y fuerzas motrices de la revolución



Las revoluciones sociales se distinguen por su carácter y por las fuerzas motrices que actúan en ellas. El carácter de la revolución depende de la clase que suba al poder y de las relaciones de producción que se afiancen como consecuencia. Así, por ejemplo, la revolución que sustituye el dominio de los señores feudales por el la burguesía y afianza otras relaciones de producción, las relaciones capitalistas en lugar de las feudales, es burguesa por su carácter.

Las fuerzas motrices de la revolución son las clases sociales que la llevan a cabo y luchan contra las clases reaccionarias por el triunfo de las nuevas relaciones de producción. Una de las clases que hacen la revolución es su dirigente, que lleva tras sí a todas las otras clases y grupos sociales que participan en ella.

Las fuerzas motrices de la revolución y la clase que la dirige dependen, tanto del carácter de la revolución, como de las condiciones históricas en que ésta sobreviene. Así, en las revoluciones burguesas de Occidente del período del capitalismo del siglo XIX ascendente (desde el siglo XVII hasta la primera mitad del siglo XIX) las fuerzas motrices fueron lo campesinos y los artesanos; y la burguesía su dirigente, que llevó tras sí a todos los demás combatientes contra el feudalismo.

Las revoluciones burguesas de la época del imperialismo adquirieron a veces un carácter democrático muy acentuado (por ejemplo, la revolución 1905-1907 y la revolución de febrero de 1917 en Rusia). En ellas participan las capas más amplias del pueblo, que plantean sus propias reivindicaciones, aplican su política independiente y ejercen inmensa influencia en el curso de la revolución. Por lo que concierne a la burguesía imperialista, actúa en estas revoluciones como clase reaccionaria. Teme la victoria completa de la revolución así como una profunda democratización ya que, cuanto más completa sea la libertad y vasta la democracia, tanto más favorables serán las condiciones para la lucha de la clase obrera contra su dominio. La burguesía monopolista procura terminar la revolución a mitad de camino, concertando un compromiso con los terratenientes y el viejo poder, por lo que, en las nuevas condiciones, no sólo deja de ser el dirigente de la revolución, sino incluso su fuerza motriz, y, en algunos países, apoya abiertamente a la contrarrevolución. La fuerza motriz de las revoluciones burguesas de la época del imperialismo está constituida por el proletariado y los campesinos, bajo la dirección del proletariado.

 

2. LA REVOLUCION SOCIALISTA


Esencia  de la revolución socialista


La revolución socialista se distingue radicalmente de las revoluciones sociales de todos los tipos precedentes.

¿En qué consisten esos rasgos distintivos?

Primero, en que todas las revoluciones anteriores no perseguían el fin de suprimir la explotación, sino modificaban sus formas. La revolución socialista, en cambio, pone fin para siempre a toda explotación e inaugura la época de la creación de la sociedad sin clases.

Segundo, en que las revoluciones anteriores no resolvían la tarea de crear una nueva economía. Sólo ponían el poder político en correspondencia con las nuevas relaciones económicas que habían surgido en el seno de la vieja sociedad. Una de las principales tareas de la revolución socialista estriba en crear una nueva economía, la economía del socialismo, que no surge en el seno del capitalismo.

Tercero, en que en ninguna revolución se caracteriza por una actividad tan intensa de las masas populares como la revolución socialista. El proletariado en la revolución socialista une sólidamente en torno suyo a las amplias masas de trabajadores y fuerzas democráticas para la lucha contra el capitalismo, por el socialismo.

La fuerza decisiva de la revolución socialista es la clase obrera. Como clase más avanzada y revolucionaria, ejerce, encabezada por el partido marxista, la dirección de todos los trabadores que luchan contra la vieja sociedad capitalista. Organiza el asalto al capitalismo en las condiciones de dominio político de éste e instaura su propio poder. Una vez conquistado el poder político, la clase obrera sigue llevando tras sí a todos los trabajadores por la senda del socialismo.

La cuestión fundamental de la revolución socialista es la cuestión de la conquista del poder políticio por el proletariado y del desarrollo y fortalecimiento ulterior de este poder. Como se ha dicho anteriormente, la clase obrera puede cumplir su tarea de derrocar el capitalismo y construir la nueva sociedad únicamente creando su propio Estado proletario. La destrucción de la máquina estatal burguesa y la organización del nuevo Estado proletario se presentan, por tanto, como tarea importantísima de la revolución socialista.



Inevitabilidad de la revolución socialista en la época
del imperialismo


Los reformistas siempre han sido enemigos de la revolución socialista. En nuestros días, cuando la humanidad se desplaza del capitalismo al socialismo y dicho movimiento se ha convertido en el contenido principal del proceso histórico, quieren refutar con particular empeño la teoría marxista-leninista de la revolución socialista. Al procurar evitar a toda costa este proceso lógico, conservar el régimen y apartar a la clase obrera de la lucha revolucionaria, los reformistas aspiran a demostrar de que en las condiciones modernas ha desaparecido la necesidad de la revolución socialista y ha surgido la posibilidad de que el capitalismo se trasforme evolutivamente, 3 por medios de reformas, en socialismo. Desde su punto de vista, el capitalismo contemporáneo ha dejado de ser el capitalismo descrito por Marx en El Capital. Dicen que se ha convertido en "capitalismo popular", en una sociedad sin explotadores ni explotados. Afirman que el Estado burgués también ha cambiado, que ha perdido su carácter de clase y se ha convertido en un Estado de "bienestar universal", capaz de llevar a la práctica el socialismo, 4 introduciendo una reforma tras otra dentro del régimen político existente.


3 Es decir, los reformistas entienden que el capitalismo se transformará por medios de evolución y no por medios de revolución (revolución es evolucionar más radicalmente). Teniendo en cuenta que el capitalismo no es un fenómeno de la naturaleza, sino una esencia propia de esta formación socioeconómica, éste no va evolucionar jamás por medios evolutivos. Eso sí, la evolución también juega un papel muy importante en estas formaciones: evolucionan obteniendo inmensos beneficios, a costa de la miseria ajena, tanto material como espiritual. (ARP)

4 Los reformistas parecen que confunden el socialismo con la socialdemocracia, que de hecho, en las últimas elecciones han entregado sus votos a la derecha española para que siga gobernando el país; todo en aras del "bienestar universal" para su estado de bienestar particular. (ARP)

Los revisionistas modernos han hecho suyas las concepciones de los reformistas, que niegan la necesidad de la revolución socialista. Estos consideran el incremento que el capital monopolista de Estado ha tenido en una serie de países capitalistas, como el argumento fundamental que atestigua la trasformación de capitalismo moderno en socialismo. 5


5 Según los modernos revisionista, consideran el incremento que el capital monopolista de Estado ha tenido en algunos países, como argumentación central que legitima la trasformación capitalista moderna en socialismo. Estos modernos sicofantes ocultan el capital monopolista de Estado, hoy en su fase superior: el imperialismo, que ha monopolizado las ganancias y el capitalismo moderno, en socialismo. De socialismo sólo deja socializadas las pérdidas, y esto también lo ocultan.


Como se ve, los revisionistas no tienen el menor propósito de suprimir la propiedad privad, base de las bases el capitalismo, ni quieren ver que el capitalismo monopolista de Estado no destruye la propiedad, sino que lo concentran en manos del Estado capitalista. Niegan el papel dirigente del proletariado en la revolución y la necesidad del Estado proletario.

Como ya se ha dicho, no hay ni puede haber "capitalismo popular" alguno, capitalismo sin explotadores, ni Estado de "bienestar universal" en las condiciones de capitalismo. El imperialismo se distingue por su carácter extremadamente reaccionario, que se expresa en la identificación de la clase obrera, en la constante ofensiva contra el nivel de vida y los derechos democráticos de los trabajadores y en la carrera armamentista y preparación de la nueva guerra mundial. Todo esto se lleva inevitablemente a acentuar el antagonismo entre la clase obrera y la burguesía. El ahondamiento de este antagonismo se expresa en la exacerbación de la lucha de clases y en la intensificación del movimiento de los trabajadores contra el materialismo, por la elevación de su nivel de vida, la paz y la democracia. Esta lucha lleva lógicamente a la revolución socialista, a la destrucción del capitalismo y a la victoria del socialismo.

En la época del, imperialismo la revolución socialista es inevitable. Sólo la revolución proletaria puede apartar el inmenso obstáculo interpuesto en el camino del desarrollo de las fuerzas productivas modernas, en el camino del progreso de la humanidad, las relaciones de producción capitalista y cumplir con ello la demanda imperiosa del desenvolvimiento histórico.


Teoría leninista de la revolución socialista


Ya sabemos que, al descubrir el antagonismo existente entre la burguesía y el proletariado, Marx y Engels llegaron a la conclusión de que su ahondamiento llevaría a la revolución socialista. Pero Marx y Engels vivieron en la época del capitalismo ascendente, época en que el capitalismo se desarrollaba más o menos uniformemente. Partiendo de eso, consideraron que la revolución proletaria podía vencer simultáneamente en todos los países civilizados o en la mayoría de ellos. Su tesis se fundaba en que las tentativas de instaurar el socialismo en un país por separado en aquellas condiciones, hubieran sido aplastadas por los esfuerzos aunados de los capitalistas de otros países.

A fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando el capitalismo se convirtió en imperialismo, en su última fase, las condiciones para la revolución socialista cambiaron esencialmente. Lenin creó una teoría nueva de la revolución congruente con la época del imperialismo.

El sistema mundial del socialismo constituye un tipo cualitativamente nuevo de relaciones económicas y políticas entre los países. Estas relaciones se basan en la profunda comunidad de sus intereses económicos y políticos y en la ideología marxista-leninista, única para todos.

La base económica del sistema socialista es la propiedad social de los medios de producción. Su base política es el poder del pueblo, encabezado por la clase obrera. Su base ideológica es la teoría del marxismo-leninismo: construir el socialismo y el comunismo.

Los principios fundamentales de las reacciones entre los países socialitas son: plena igualdad de derechos de los Estados grandes y pequeños, no ingerencia en los asuntos internos de otros Estados, respeto a la soberanía y de la integridad territorial, ayuda mutua fraterna y estrecha colaboración en la economía, política y la cultura. Relaciones de este tipo, en las que el internacionalismo proletario ha encontrado su máxima expresión, eran desconocidas en la historia de la humanidad. Estas relaciones son precisamente la garantía de la pujanza y solidez del sistema mundial del socialismo.

Las formas de colaboración y ayuda mutua de los países socialistas son muy variadas. En el aspecto económico se expresan en las condiciones de los planes económicos, en el desenvolvimiento máximo del comercio recíprocamente ventajoso, en la concesión de créditos y en el intercambio de información técnico–científica. En el aspecto político se expresan en la lucha común contra la reacción imperialista, por la paz, el socialismo el progreso social. En el aspecto de la cultura se manifiestan en la colaboración cultural, más amplia y variada cada vez, de los países socialistas, de lo cual resulta el enriquecimiento mutuo y creciente de las culturas nacionales.

Actualmente el sistema mundial del socialismo ha entrado en una nueva etapa de desarrollo 6. La Unión Soviética lleva a cabo la edificación plena del comunismo. Otros países están poniendo los cimientos de la sociedad socialista completa.


6 Sí, el sistema mundial del socialismo había llegado a incorporarse en una nueva etapa de desarrollo, sobre todo en la Unión Soviética. Después de la disolución de la antigua URSS, todo lo que se había conseguido en el campo del socialismo marxista leninista, en más de 70 años de sangre, sudor y lágrimas se disolvió como un azucarillo en un vaso de agua. (ARP)


La victorias decisivas del socialismo a escala de todo el sistema socialista, la cohesión de sus Estados integrantes en un campo combativo único, su unidad, que se fortalece continuamente, y en su poderío, que crece sin cesar, hacen imposible la restauración del capitalismo 7 no sólo en la Unión soviética, sino en otros países socialistas. Ello asegura la victoria completa del socialismo y el comunismo en todo el sistema socialista.


7 Los académicos e ideólogos del marxismo-leninismo, cuando predijeron está máxima, no se esperaban que se instaurara el capitalismo en Unión Soviética; pero después de la desintegración de la URSS, la perspectiva ha sido todo lo contrario e incomprensible el capitalismo se integro de nuevo en Rusia. . (ARP)


Los países del socialismo desarrollan constante y armónicamente su economía y cultura, utilizando las leyes del desarrollo y las ventajas del sistema socialista y apoyándose en los adelantos económicos y culturales mutuos. Reproduce un ajuste de la línea general del desarrollo económico y cultural de estos países y se abrevia el plazo de la edificación del socialismo. En consecuencia, ante estos países se ofrece la perspectiva de pasar a más o menos simultáneamente, dentro de una misma época histórica al comunismo.

Una condición indispensable de los éxitos ulteriores de los países del socialismo es el fortalecimiento de la unidad del sistema socialista mundial, basados en los principios del internacionalismo proletario. Esta unidad es incompatible con las manifestaciones de nacionalismo, que perjudican a los intereses generales de la comunidad socialista y, ante todo, el pueblo del país en que se manifiesten. Si tal país se aparta del campo del socialismo, eso frena su desarrollo y le impide aprovechar las ventajas del sistema socialista mundial.

El reforzamiento de la unidad del campo socialista y la elevación de su poderío y capacidad defensiva, sigue siendo una de las tareas más importantes planteada a los pueblos de todos los países del sistema socialista mundial.



LA COEXSISTENCIA PACIFICA DE LOS ESTADOS
SOCIALISTASY CAPITALISTAS, NECESIDAD OBJETIVA
DEL DESARROLLO DE LA HUMANIDAD


Principio leninista de la coexistencia pacífica



El principio de la coexistencia pacífica de los Estados de distinto régimen social fue propuesto y argumentado en todos los aspectos por Lenin, quien declaró en su discurso, pronunciado en el II Congreso de los Soviets, durante las primeras horas del poder soviético: "Rechazamos todas las cláusulas de bandidaje y de violencia, pero aceptaremos con satisfacción y no podemos rechazar las cláusulas que establezcan relaciones de buena voluntad y acuerdos económicos" 7



8.I. Lenin, Obras Completas, t. XXVI, ed. cit., pág. 241. (Ed.)


Lenin estaba firmemente convencido 9 que   tarde o temprano, el socialismo triunfaría en todo el mundo. Pero consideraba que esta victoria no se podía conquistar simultáneamente, de una vez en todos los países. Unos países llegan al socialismo antes que otros, de acuerdo con su nivel de economía, el grado e agudeza de la lucha de clases, la correlación de fuerzas del proletariado y la burguesía y de otras condiciones. Partiendo de esto, Lenin dedujo que durante cierto período histórico, a lo largo del cual existirían Estados capitalistas junto a los socialistas, la coexistencia pacífica de los países socialistas y capitalistas sería inevitable. Lenin fue partidario fervoroso de la coexistencia pacífica, y el Partido Comunista y el gobierno soviético adoptaron este principio como base de su política exterior. El fin principal de la actividad del partido y del gobierno en política exterior estriba en garantizar condiciones pacíficas para la edificación del comunismo en la URSS y el desarrollo del sistema socialista mundial y, junto con todos los países amantes de la paz, librar la humanidad de una guerra mundial devastadora.



Vladimir Ilich Lenin murió en 1924 muy joven pues sólo tenía 53 años. Su muerte fue una gran tragedia, pues sólo había pasado desde el triunfo de la Revolución proletaria en 1917, siete años. Elevó las teorías marxistas a un nivel superior: el marxismo-leninismo.

Su sucesor Iósif Stalin tuvo que prescindir en gran parte de las teorías del marxismo-leninista, en aras de la salvación de la Unión Soviética. Éste de gran visión política, receló desde la subida del nacionalnazismo de Hilter (1932-1945) en Alemania, que antes o después las hordas fascistas y nazistas trataría de invadir la URRS y destrozar la revolución proletaria.

La muerte prematura de Lenin y el culto a la personalidad de Stalin y los sucesores de éste, fueron poco a poco socavando la revolución del proletariado defendida tan convincentemente por Lenin, y pese a los éxitos de la implantación del socialismo en la URSS, el Estado socialista y el socialismo fuera abolido el 26 de diciembre de 1991. (ARP)


La coexistencia pacífica de los Estado socialista y capitalistas es una necesidad objetiva del desarrollo de la humanidad. En nuestros días cuando existen monstruosas armas de exterminio y medios para transportarlas a cualquier punto del globo, cuando una nueva guerra mundial ocasionaría victimas y destrucciones colosales, la cuestión de la guerra y la paz es fundamental. Hoy lo principal estriba en evitar la guerra termonuclear, en impedir un desencadenamiento. "Ahora –ha dicho Jruschov- no se trata de si debe o no debe haber coexistencia pacífica, la coexistencia existe y existirá si no queremos la locura de la guerra mundial nuclear con su empleo de cohetes. Se trata de coexistir sobre un base razonable".

La coexistencia sobre una base razonable, la coexistencia pacífica, presupone: la renuncia a la guerra como medio de resolver los litigios entre los Estados y su solución mediante negociaciones; igualdad, comprensión y confianza mutua entre los Estados y consideración de los intereses mutuos; ni ingerencia en los asuntos internos y reconocimiento del derecho de cada pueblo a resolver independientemente todas las cuestiones de su país; riguroso respeto de la soberanía la integridad territorial de todos los países; desarrollo de la colaboración económica y cultural en plena igualdad y provecho mutuo. El Partido Comunista de la Unión Soviética y todos los partidos marxistas dedican mucha atención y esfuerzos a la solución de estas tareas.

El secretario del CC del PCUS y el jefe de Gobierno soviético Jruschov, es un luchador infatigable por la causa de la paz. Sus numerosos viajes a distintos pases: EE.UU., Francia, Austria, Finlandia, Birmania, India, Indonesia y otros, así como las entrevistas con los dirigentes y pueblos de estos países, contribuyen a reforzar la causa de la paz y aliviar la tirantez internacional.

Es particularmente significativa en este sentido la propuesta de Jruschov, hecha en nombre de la Unión Soviética a la XIV Sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, sobre el desarme genera y completo (1959), así como la Tesis Fundamental del Tratadote Desarme General y Completo, presentadas al examen de la XV Sesión (1960) de dicha Asamblea. Estos documentos han sido la mejor demostración de la sinceridad y espíritu consecuente de la política pacifista de la URS. Es sintomático que la Unión Soviética no sólo proclamó la necesidad del desarme, sino que emprendió pasos prácticos para llevarlo a cabo. Así, en el período de 1955 a 1958, la Unión Soviética redujo unilateralmente sus fuerzas armadas en 2.140.000 hombres.

Al aplicar consecuentemente el principio de la coexistencia pacífica, forman y crecen poderosas fuerzas capaces de mantener y consolidar la paz. Surgió, se desarrolla y fortalece constantemente el sistema socialista mundial, que es el centro natural de atracción de las fuerzas pacíficas del mundo.

Al lado de los países socialistas, entran en la vasta zona de paz un cuantioso grupo de países pacíficos no socialistas, muchos de los cuales son Estados que se han liberado del yugo colonial. Cada vez es mayor el número de países que aspiran a evitar el peligro que entraña la participación en los bloques militares y adoptan la política de la neutralidad.

Un factor importantísimo en la lucha por la paz es el movimiento antibelicista de las masas populares, las cuales toman más y más activamente en sus manos la solución del problema de la guerra y la paz. Al frente de la lucha de los pueblos marcha la clase obrera internacional, el combatiente más intransigente y consecuente contra la guerra imperialista.

La existencia de las poderosas fuerzas pacíficas mencionadas, han permitido al Partido Comunista de la Unión Soviética y a los partidos marxistas de otros países llegar a la conclusión histórica de que las guerras en nuestra época no son inevitables, y de que hoy la humanidad ya está en condiciones de impedir la guerra como medio de resolver los litigios internacionales. En el programa del PCUS se expresa: "La guerra mundial puede conjurarla los esfuerzo unidos del poderoso campo socialista, de los Estados pacíficos no socialistas, de la clase obrera internacional y de todas las fuerzas que defienden la paz". Con ello se ofrece la perspectiva de garantizar la coexistencia pacífica durante todo el período en que se hayan de afrontar los problemas sociales y políticos que hoy dividen al mundo.

El que las fuerzas pacíficas puedan evitar una nueva guerra mundial no excluye toda posibilidad para el desencadenamiento de guerras. Esta posibilidad existirá mientras exista el capitalismo. Sólo la sociedad comunista consolidará una paz duradera en la tierra. En las condiciones actuales, la lucha consecuente que la Unión Soviética, los otros países del sistema socialista y todos los hombres honestos libran por la paz y la seguridad de los pueblos, tropieza con la resistencia de las fuerzas agresivas, encabezadas por el militarismo norteamericano. Estas fuerzas hacen cuanto pueden por empeorar la situación internacional, amenazan abiertamente a la URSS y a los otros países socialistas, fomentan la carrera armamentista y estimulan la histeria belicista. Ante el peligro de una nueva guerra mundial, la Unión Soviética se ve obligada a adoptar las medidas necesarias para reforzar su defensa y proteger al pueblo soviético y a los pueblos de todo el campo socialista.

La reacción imperialista no ha renunciado a sus planes inhumanos, lo que significa que la coexistencia pacífica entre los Estados de distintitos regimen sociales se puede mantener y garantizar únicamente con la lucha abnegada de todos los pueblos contra los propósitos agresivos de los imperialistas.

En la vanguardia de la lucha por de paz forman los partidos comunistas y obreros, que desenmascaran infatigablemente todas las maquinaciones y planes agresivos de los imperialistas, elevan la vigilancia de los pueblos y aplican firme y consecuentemente la política leninista de la coexistencia pacífica entre los Estado de distinto régimen social.


La coexistencia pacífica como forma de la lucha de clases


Los revisionistas y dogmáticos modernos 10  tergiversan  la esencia del principio de la coexistencia como la conciliación de las contradicciones entre los sistemas socialista y capitalista, como el cese de la lucha de una y otra ideología.



10 dogmatismo es una corriente filosófica opuesta al escepticismo * y al idealismo **, que haciendo derivar el pensamiento del ser, presupone la supremacía del objeto respecto al sujeto, de la realidad de las ideas, de la naturaleza del espíritu.

* Doctrina filosófica que considera que no hay ningún saber firme, ni puede encontrarse ninguna opinión segura.

** Conjunto de corrientes filosóficas que niegan realidad al objeto del conocimiento, es decir, que niegan la existencia de cosas independientes de la conciencia. (ARP)


En realidad, no implica, ni mucho menos semejante coalición. La coexistencia pacífica peculiar de la lucha de clases entre los dos sistemas mundiales opuestos. "La coexistencia pacífica hay que entenderla bien – ha dicho Jruschov- . Coexistencia significa continuación de la lucha entre los dos sistemas sociales, pero con medios pacíficos, sin guerra, sin la ingerencia de un Estado en los asuntos internos de otro Estado… Opinamos que esta lucha es económica, política e ideológica, pero no militar".

La coexistencia pacífica sirve de base a la emulación económica entre el socialismo y el capitalismo a escala internacional. Es una lucha singular entre ambos por alcanzar los mayores ritmos y envergadura del desarrollo de la producción y la cultura y satisfacer mejor las demandas materiales y culturales de los miembros de la sociedad. A lo largo de esta lucha los pueblos descubren con experiencia propia qué sistema es capaz de satisface sus demandas de manera más completa.

La marcha y los resultados de la emulación y la lucha de los dos sistemas opuestos determinan todo el proceso del desarrollo mundial en nuestra época. Importa, además, hacer notar que el principio de la coexistencia pacífica no significa renunciar a la lucha política, a la lucha revolucionaria de clase del proletariado contra la burguesía, renunciar a la lucha de los trabajadores por la emancipación de la explotación capitalista.

Al contrario, la coexistencia pacífica contribuye a desplegar la lucha de clases en los países del capitalismo. Testimonio de ello es su agudización actual en varios países capitalistas Japón, Italia, Francia, et.) y el incremento del movimiento comunista internacional. Basta decir que después de la Conferencia de Moscú de los Partidos Comunistas y Obreros (1957) han aparecido otros doce partidos marxistas. En este período el número de comunistas ha aumentado en siete millones en todo el mundo y alcanzó en 1960 la enorme cifra de unos cuarenta millones 11


11  Sí, todo parecía indicar que en las siguientes décadas el número de comunistas irían aumentado paulatinamente, pero la gran traición proyectada interiormente por los dirigentes del PCUS que apartándose de las premisas marxistas-leninistas, supuso la caída de la Unión Soviética. Como ya se ha dicho, este acontecimiento histórico ha supuesto un tremendo atraso para la causa de la edificación del socialismo y el comunismo en el mundo entero. (ARP)


La coexistencia pacifica crea posibilidades particularmente favorables para el desenvolvimiento de liberación nacional. Lo atestigua el hecho de que durante quince años de posguerra se ha liberado de la opresión colonial unos mil quinientos millones de personas, o sea la mitad de la población mundial.

La coexistencia pacífica de los dos sistemas opuestos implica también una lucha inconciliable entre las ideologías socialista y burguesa. Una expresa los intereses de la clase obrera, de todos los trabajadores, y fundamenta la necesidad histórica de la lucha del proletariado contra la burguesía, por el socialismo y el comunismo; la otra expresa los intereses de las fuerzas reaccionarias imperialistas, trata de justificar la existencia del imperialismo y les sirve para luchar contra la paz. La democracia y el socialismo. Con este fin utilizan todos los medios de influencia ideológica. El principal es anticomunismo, cuyo contenido fundamental son calumnias contra el socialismo y falsificaciones de la política y fines de los partidos comunistas y de la teoría marxista-leninista. La lucha consecuente e inconciliable contra la burguesía constituye una condición indispensable para la victoria del socialismo en la emulación pacífica con el capitalismo.



EL PASO DEL CAPITALISMO AL SOCIALISMO,
CONTENIDO FUNDAMENTAL DE NUESTR ÉPOCA

Trasformación del sistema socialista mundial en el
en el factor decisivo del desarrollo mundial.


La historia es testigo de muchas colisiones entre diversos regímenes sociales, cuyo fin ha sido siempre la victoria del más progresista. No puede caber la menor duda de que la lucha empeñada en nuestros días entre los dos sistemas opuestos –el socialismo y el capitalismo- acabará con la victoria completa del régimen socialista El mundo del socialismo se amplia, al paso que el del capitalismo se reduce. El socialismo sucederá inevitablemente en todas partes al capitalismo, 11 "La época actual, cuyo contenido principal lo constituye el tránsito del capitalismo al socialismo – se dice en el Programa del PCUS- , es la época de lucha de dos sistemas sociales opuestos, la época de las revoluciones socialistas y de liberación nacional, la época del hundimiento del imperialismo y la liquidación del sistema colonial, la época del paso de más y más pueblos al camino del socialismo y del triunfo del socialismo y el comunismo, en escala mundial. El centro de la época actual lo constituyen la clase obrera internacional y su principal obra: el sistema socialista mundial.

Por ahora esta condición de que el socialismo sucederá inevitablemente en todas partes al capitalismo no ha sido así, ha quedado en "stand by". De momento sí que es cierto, que como dijo el Gran Lenin, todo sigue siendo una auténtica lucha de clase entre la gran mayoría de los trabajadores, es decir, los explotados, y una pequeña minoría de burgueses, es decir, los explotadores. (ARP).

Han pasado para siempre 12 los tiempos que el capitalismo dominaba por completo. Hoy el contenido, las tendencias y las particularidades principales del desarrollo de la humanidad están determinados por el sistema socialista mundial y por las fuerzas que luchan contra el imperialismo, por el socialismo y el progreso social. Son inútiles los esfuerzos de los imperialistas para detener el avance de la historia. Actualmente existen condiciones seguras para que el socialismo siga obteniendo victorias decisivas.


12 El capitalismo está moribundo, pero no muerto. Todavía pasarán varias generaciones hasta que esta inhumana formación socioeconómica desaparezca de la faz de la tierra, como en su momento, desparecieron las formaciones socioeconómicas que le precedieron: la esclavista y la feudalista. (ARP)


El sistema socialista ejerce su principal influencia en la marcha del desarrollo mundial mediante su edificación económica, cuyo rápido ritmo le asegura una parte cada vez mayor en la producción industrial y agropecuaria mundial. Dentro de algunos años la producción del sistema socialista mundial rebasará el volumen total de la que tenga los países capitalistas. Con ello el capitalismo quedará vencido en la esfera decisiva de la actividad humana: la de producción material.

A medida que se van obteniendo éxitos en la edificación económica y aumenta el poderío económico y político del sistema socialista, se eleva también su papel en la solución de los problemas internacionales más importantes, sobre todo, en los de la guerra y la paz. Las fuerzas del socialismo y la paz permiten en nuestro tiempo no sólo desenmascarar, sino desbastará las maquinaciones reaccionarias de los imperialistas.

La enorme importancia que el sistema socialista mundial tiene para el desarrollo de la historia contemporánea se manifiesta también en que influye cada vez más, y en todos los aspectos, en la lucha de los pueblos de los Estados no socialistas. Con la fuerza de su empleo, revoluciona la mente de los trabajadores de los países capitalistas y los inspira para la lucha contra el capitalismo, por la paz y el progreso nacional, por el triunfo de la democracia y la victoria del socialismo. Los pueblos que hora se alzan a la revolución tienen la posibilidad de poyarse en él para luchar contra la exportación de la contrarrevolución por parte de la reacción mundial. También pueden recibir y reciben toda clase de ayuda de los países socialistas para edificar la nueva sociedad.

Los países del socialismo son los enemigos más intransigentes del colonialismo y partidarios de la igualdad nacional y la independencia política de los pueblos. Fue la Unión Soviética quien presentó en setiembre de 1960 a la Organización de las Naciones Unidas una Declaración, en la que se proclamó la reivindicación histórica de poner fin para siempre al colonialismo, el fenómeno más ignominioso de la historia de la humanidad. Al pronunciarse contra la dominación colonial y ayudar por todos los medios a la lucha de los pueblos por la independencia, el sistema socialista mundial constituye un poderoso factor que impulsa el movimiento nacional-liberador y la disgregación del sistema colonial del imperialismo.

Así, pues, la existencia y desarrollo del sistema socialista crean cada vez condiciones internacionales favorables para que se despliegue el movimiento revolucionario mundial.

También son más favorables en nuestros días las condiciones internas para que pasen al socialismo más y más países, lo cual está ligado con el ahondamiento de la crisis 13 general del capitalismo y la exacerbación de todas sus contradicciones.


13 el ahondamiento de las aberrantes crisis del capitalismo que suelen ser cíclicas, el capitalismo imperialista salen de dichas crisis generales, resolviéndolas cargándolas a la cuenta de los impuestos de los trabajadores, funcionarios, pensionista, y reducciones del gasto en sanidad, educación, cultura y otros servicios básicos. ARP)



Profundización de la crisis general del capitalismo


Mientras el nuevo mundo del socialismo se desarrolla y fortalece, el sistema capitalista está sumido en un profundo proceso de decadencia y descomposión. Ha entrado en una nueva etapa, la tercera 14, de su crisis general, que comprenden todos los aspectos de la vida de la sociedad burguesa, la economía, la política interior y exterior y la ideología.


14  La última gran crisis se produjo en 2008 que se desencadenó la caída del gigante americano Lehman Brotters y otras entidades financieras, que hoy todavía en 2017, esta padeciendo el ciudadano de infantería.


En la primera etapa de la crisis en general, que empezó con la Gran Revolución Socialista de Octubre, surgió la URSS, primer país del socialismo y el capitalismo dejó de tener el dominio absoluto en el mundo.

En la segunda etapa, como consecuencia de la victoria de las revoluciones socialistas en varios países de Europa y Asia, el socialismo rebasó los límites de un solo país y se trasformó en sistema mundial. A este respecto tuvo particular importancia la victoria en China. 15


15 Paradojas de la historia. Mientras la Unión Soviética se disolvió como un azucarillo, la Republica Popular China avanza a marchas forzadas en el avance social del socialismo. Esto se supone que supieron desarrollar mejor y más la filosofía marxista, y los principios del marxismo-leninismo, que el desarrollo ortodoxo seguido después de la muerte de Lenin, conllevando consigo después de más de 70 años de edificación socialista, la extinción de la URSS. (ARP)


Una particularidad importantísima de la tercera etapa de la crisis general del capitalismo, consiste en que ha cambiado radicalmente la correlación internacional de fuerzas a favor del sistema mundial del socialismo. Del capitalismo se van desgajando cada vez más países, en todo el mundo se está produciendo un poderoso crecimiento de las fuerzas que luchan por el socialismo y el progreso social 16. Se debilitan incesantemente las posiciones del imperialismo en la emulación económica pacífica. El inusitado ascenso del movimiento de liberación nacional ha llevado a la descomposición del sistema colonial del imperialismo. Importa señalar que esta nueva etapa de la crisis general del capitalismo no surgido debido a una guerra mundial, sino en condiciones de paz y de coexistencia pacífica de los sistema sociales opuesto.


16 Hay que tener en cuenta que esto lo decía el académico soviético Víctor Afanasiev, en su Manual de Filosofía publicado en 1973.


El rasgo característico de la nueva etapa de la crisis general del capitalismo es la acentuación de la inestabilidad y putrefacción internas de la economía capitalista. El lento ritmo del desarrollo de la producción, el aprovechamiento cada vez menor de la capacidad de producción y las crisis económicas, que azotan periódicamente al mundo capitalista, son testimonio palmario de una creciente incapacidad para aprovechar plenamente las fuerzas productivas de que dispone.

Con el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado y el aumento del militarismo se agudizan todas las contradicciones del imperialismo. Se intensifica la lucha entre el trabajo y el capital, los intereses de la nación entran en profundo conflicto con las pretensiones egoístas de un puñado de monopolistas que tienen supeditado el aparato del Estado. Debido al desarrollo económico y político desigual de los países capitalistas cambia rápidamente la correlación de fuerzas dentro del sistema del capitalismo, se agudizan las contradicciones entre cada Estado y los bloques que forman y se acentúa la competencia en el mercado capitalista.

Otro rasgo es el ahondamiento de la crisis de la política interior y exterior del imperialismo, que expresa en intensificación de la reacción política, en la renuncia a las libertades burguesas, en el establecimiento de regímenes fascistas y tiranía en varios países y en la pérdida de su hegemonía en los asuntos internacionales.

La ideología burguesa pasa también por una profundísima crisis. El pesimismo y el miedo al provenir, el misticismo y la falta de fe en la ciencia, en las fuerzas y posibilidades creadoras del hombre, la negación del progreso y la calumnia al comunismo, la defensa del sistema de esclavitud asalariada y opresión odiado por los pueblos, son sus particularidades características. Hace ya tiempo que la ideología burguesa no está en condiciones de proponer ideas capaces 17 de entusiasmar a las masas populares; es la ideología de la clase que se retira de la escena de la historia. Por eso es inevitable su bancarrota completa.


17  Esto se evidencia todavía mucho más en nuestros días. La burguesía capitalista y algunas democracias occidentales se han instalado en la cultura de la mentira, y, ésta conlleva consigo la corrupción que estamos padeciendo un día sí y otro también.


En nuestro tiempo el conflicto entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción de la sociedad capitalista. Con la conquista de la energía atómica, la exploración de los espacios cósmicos, la automatización de la producción y otros notables adelantos, la humanidad ha entrado en una etapa de revolución técnico-científica sin precedentes. Pero las relaciones de producción capitalistas son demasiado estrechas para esa revolución. El capitalismo no sólo entorpece el desarrollo de las fuerzas e impide la aplicación de las conquistas de la mente humana en interés del progreso social, sino que las dirige contra la propia humanidad, convirtiéndolas en monstruos medios de guerra devastadora. Este conflicto radical del modo de producción capitalista plantea a la humanidad la tarea de romper las estrechas cadenas de relaciones capitalistas, libertar las poderosas fuerzas productivas creadas por el hombre y aprovecharlas en interés de la sociedad. El único camino que conduce a ello es la revolución socialista, llamada sustituir las relaciones de producción capitalista por otras nuevas. "El sistema capitalista mundial en su conjunto está maduro para la revolución social de proletariado" Eso, dice el Programa del PCUS 18.


 18 Aquí se nota la tergiversación que hizo Víctor Afanasiev de varios postulados del materialismo histórico para hacerlos compatibles con las tesis del XX congreso del PCUS, celebrado entre el 14-20 febrero de 1956. (ARP)



La lucha por la democracia, parte integrante de la
lucha por el socialismo



La ampliación y desarrollo del mundo del socialismo proseguirá también en lo sucesivo mediante el desgajamiento de más y más países del sistema capitalista.

En el curso de la revolución, las trasformaciones socialistas se entretejen con las democráticas y antiimperialistas. Lenin, a desarrollar y concretar su teoría del paso de la revolución democrática-burguesa a la socialista, 19 consideraba que en la época del imperialismo no puede haber revoluciones "puras", que no están ligadas con los movimientos democráticos y antiimperialistas de las capas sociales más diversas. En estas condiciones, el proletariado, que es la clase que expresa de la manera más consecuente las aspiraciones antiimperialistas de las masas populares, está obligado a encabezar los movimientos democráticos, agrupar a las diversas clases que participan en ellos y dirigirlas al derrocamiento de la burguesía y a la victoria del socialismo.

Lenin llegó a desarrollar y concretar su teoría del paso de la revolución democrática-burguesa a la socialista, pero el oscurantismo, táctica y estrategia, sus seguidores no llegaron a profundizar más su contenido, ni mucho menos a concretarla mejor, e hicieron no caso omiso de dicha teoría. (ARP)

No está excluida la posibilidad de que en algunos países la revolución puede pasar por dos etapas relativamente independientes: la democrática general y la socialista. Así ocurrió en la URSS, China y algunos países de democracia popular. En la URSS la Gran Revolución Socialista de Octubre fue precedida por la Revolución Democrática-burguesa de febrero. En varios países de democracia popular la revolución atravesó un período antiimperialista, democrático, antes de entrar en la socialista. Es posible que el desarrollo de la revolución siga también un camino parecido en ciertos Estados en los que aún domina el capitalismo.

En la posguerra se han producido movimientos democráticos tan vigorosos como el de liberación nacional y la lucha por el mantenimiento de la soberanía nacional, el movimiento por la paz y la seguridad de los pueblos y la lucha por la democracia en una serie de países capitalistas. Los movimientos democráticos contemporáneos se distinguen por su carácter extraordinariamente masivo y organizado y por su orientación antiimperialista, contra la reaccionaria política interior y exterior de los monopolios. Los monopolios explotan implacablemente a los obreros, los campesinos y los artesanos y arruina a la burguesía pequeña y media, no dejan que se manifiesten las posibilidades creadoras de la intelectualidad, aplastan a las fuerzas progresistas, suprimen los restos de las libertades democráticas y se empeñan en preparar una nueva guerra mundial. Por eso todas esas clases y capas de la sociedad burguesa están íntimamente interesadas en acabar con el dominio de los monopolios, creándose, en consecuencia, condiciones favorables para cohesionarlas con el fin de desplegar una lucha en común por la paz, la independencia nacional y la democracia, el aprovechamiento pacífico de la economía, la nacionalización de sus ramas más importantes, y la realización de reformas agrarias radícales, el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores y la defensa de los derechos de las capas más amplias del pueblo.

Es claro que la lucha contra los monopolios, por la paz y las trasformaciones democráticas no presentan carácter socialista ni persigue el fin de abolir la propiedad privada y la explotación del hombre por el hombre. No obstante, socava el dominio de los monopolios y contribuye a conquistar la independencia nacional y la democracia, lo que crea las condiciones necesarias para pasar a resolver las tareas de la revolución socialista.

En la lucha contra los monopolios capitalistas por la democracia y la paz, se forja la alianza de la clase obrera con todos los trabajadores y sobre todo con los campesinos, su principal aliado. Agrupándose en torno a la clase obrera y su partido marxista, las masas trabajadoras —los campesinos, amplias capas de empleados y gran parte de la intelectualidad— adquieren experiencia de lucha contra la reacción. En el curso de esta lucha se convencen cada vez más de que el régimen burgués no podrán librarse del yugo de los monopolios y llegan a paulatinamente a la conclusión de que la única salida es el derrocamiento del capitalismo. Así se disipan las ilusiones reformistas de los socialistas de derechas 19 y se crea el ejército político de la revolución socialista.



19 Socialistas de derechas son aquellos políticos que se autodenominan progresistas, que sacando la conversación teórica de la izquierda, en la práctica firman pactos de derechas. Para muestra un botón. El PSOE Partido Socialista Obrero Español), partido socialdemócrata que tanto presumen de progresistas, entregó sin contar con el respaldo de las bases el gobierno a un partido de derechas. Por encima nos toman de subnormales. Señores politicastros socialistas de derechas, no es lo mismo abstenerse que apoyar. (ARP)


Por todo lo expuesto queda claro que los pilares capitalistas se destruyen en nuestros días no sólo en el proceso de la revolución social directa del proletariado. Las revoluciones socialistas, antiimperialistas de liberación nacional, las democráticas populares, los amplios movimientos campesinos, la lucha de las masas populares por el derrocamiento de las dictaduras fascistas y otros regímenes de tiranía y los movimientos democráticos contra la opresión nacional se unen en un proceso revolucionario mundial único que socava y destruye el capitalismo.


Las formas del tránsito al socialismo de distintos países.


En esta época, en que el movimiento de la humanidad hacia el socialismo se manifiesta de modo ineludible, el problema de las formas concretas del tránsito de distintos países al nuevo régimen adquiere enorme importancia. ¿Cuáles son esas formas y de qué dependen? ¿Está obligatoriamente ligado este tránsito con la sublevación armada, como ocurrió, por ejemplo en Rusia?

El marxismo creador se basa en que la forma de tránsito del capitalismo al socialismo depende, ante todo, de la correlación de las fuerzas de clase en cada país. Si las fuerzas de clase obrera y sus aliados tienen un predominio decisivo sobre las de la burguesía y está, convencida de la inutilidad de la reistencia, prefiere, como dijo Lenin, conservar su cabeza y ceder el poder al proletariado, es posible el paso pacífico del capitalismo al socialismo. Si la burguesía no hace esta "concesión" y opone resistencia armada, la clase obrera no tiene otra alternativa que vencerla por medio del as armas.

La clase obrera jamás toma las armas sin motivo, pero siempre debe estar preparada par repeler el ataque armado de la burguesía y defender sus derechos con las armas en la mano.


En 1917 después de la Revolución de Febrero en Rusia, los bolcheviques 20 plantearon la cuestión del desarrollo pacífico de la revolución, cosa que, sin embargo no ocurrió, y no por la culpa del proletariado. En esa época, la burguesía dominaba por completo en todo el mundo, sentía su fuerza, y por eso la posibilidad del tránsito pacífico al socialismo era muy limitada.

20 Los bolcheviques eran un grupo político radicalizado dentro del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR), dirigido por Vladimir Ilich Lenin, partido contrapuesto a los mencheviques, * dirigido por Yuli Marto **.

* Los mencheviques eran la fracción moderada del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR), que emergió de su segundo congreso en el verano de 1903 tras la disputa entre Lenin y Yuli Martov

** Yuli Mártov, Julius Mártov o L. Mártov, nació el 24 denoviembre de 1873 en Constantinopla (Turquía) y fallecido el 4 de abril en Schömber (Alemania) (ARP)


Hoy ha cambiado la situación. La nueva correlación internacional de fuerzas entre el capitalismo y el socialismo después de la segunda guerra mundial ha ampliado considerablemente las posibilidades del tránsito pacífico. En los propios países capitalistas estas posibilidades se amplían en gran medida merced al crecimiento de las fuerzas de la democracia y el socialismo y la influencia de la clase obrera y sus partidos marxistas en las capas más vastas del pueblo.

En estas condiciones la clase obrera de algunos países se poya en el amplio movimiento del pueblo contra el imperialismo y tiene más posibilidades para tomar el poder sin guerra civil.

Una de las vías del desarrollo pacífico de la revolución socialista puede ser parlamentaria. Apoyándose en la mayoría del pueble y luchando resueltamente contra los oportunistas, la clase obrera de algunos países capitalistas puede conquistar una sólida en el parlamento y convertirlo en un instrumento que sirva al pueblo trabajador y, tras romper la resistencia de las fuerzas reaccionarias, crear las condiciones necesarias para llevar cabo pacíficamente la revolución socialista.

La posibilidad del desarrollo pacífico de la revolución socialista no implica que el proletariado renuncie a las formas no pacíficas de paso al socialismo. La burguesía aún impera en la mayor parte del mundo, y tiene armas que pueden emplear y emplean contra la clase obrera, contra los trabajadores. Por eso la clase obrera debe estar vigilante, siempre dispuesta a poner en juego las formas más distantes de lucha: pacíficas y no pacíficas, parlamentarias y no parlamentarias. El dominio de todas las formas de lucha y la aplicación hábil de las que mejor correspondan a la situación concreta, la sustitución rápida e inesperada de una forma por otra, son condiciones indispensables para que triunfe la revolución socialista en todos los países.


3 de febrero de 2017